
La mañana de ayer miércoles Salta se despertó conmocionada por la noticia del incendio del histórico Mercado San Miguel, en el corazón de la ciudad. Las redes sociales y los portales de noticias se llenaron primero de fotos que mostraban las terroríficas imágenes del fuego destruyendo todo, y luego las desoladoras vistas de lo que quedó luego que el fuego quedara controlado. Finalmente, en las primeras horas de la tarde los desesperados puesteros pudieron ingresar al predio. Los que salvaron sus locales, pudieron retirar la mercadería que quedó. El resto, contemplar lo poco que quedó.
Por estas horas, la única esperanza de los comerciantes surgió de la visita que el gobernador Gustavo Sáenz realizó al lugar a media mañana. Visiblemente afectado por lo ocurrido, el mandatario agradeció la actuación de los bomberos, la Policía y Defensa Civil en el lugar; y definió la situación como «desoladora».
Pero a continuación expresó la disposición del Gobierno para ayudar a los afectados. «No tengo problema en reunirme con los puesteros. No soy quien toma decisiones dentro del mercado, pero sí estaré aquí para acompañar y garantizar la seguridad de todos», afirmó. Y agregó que buscará desarrollar un trabajo conjunto con el municipio (propietario y responsable del mercado) para recuperar la estructura.
Sin embargo la reconstrucción del Mercado San Miguel deberá ser analizado en concreto ya que desde hace años se intenta trasladar el mercado de dicho lugar hacia otro destino, dejando ese espacio para el avance estructural de la ciudad de Salta con nuevos emprendimientos modernos. Hace unos años atrás ya se pensaba su traslado sin embargo las pretensiones y presiones ejercidas por cooperativistas y políticos dejaron intacto el viejo lugar del Mercado San Miguel.
Quizás ahora sea una oportunidad para que la vieja estructura sea reconstruida en el tiempo que por cierto no será pronto salvo que las inversiones lleguen de acuerdo a las pretensiones de la demanda inmobiliaria.