En un esfuerzo por combatir la creciente contaminación marina, el Gobierno de Brasil presentó la Estrategia Nacional del Océano sin Plástico (Enop), un programa integral con metas proyectadas hasta 2030 que aborda todo el ciclo de vida del plástico, desde su fabricación hasta su descarte final.
La iniciativa busca coordinar acciones entre el Estado, el sector privado y la sociedad civil para reducir el impacto del plástico en los ecosistemas marinos. El lanzamiento de la Enop coincidió con la preparación del país para la COP30 (Conferencia de las Partes de la ONU), próxima cumbre climática que se celebrará en noviembre en la ciudad amazónica de Belém, posicionando a Brasil como un referente en la agenda ambiental global.
La contaminación plástica representa una amenaza directa para la biodiversidad marina. La ingestión de microplásticos daña gravemente a la fauna, mientras que sectores como la pesca y el turismo enfrentan pérdidas económicas y una disminución en la calidad ambiental.
Se estima que cerca de 1,3 millones de toneladas de plástico llegan cada año a las aguas brasileñas, principalmente desde zonas urbanas costeras, puertos e industrias.
Principales acciones de la Enop
- Entre las medidas incluidas en la estrategia se destacan:
- Prohibición de microplásticos añadidos en productos de higiene y cosmética.
- Eliminación gradual de plásticos de un solo uso, como bolsas, vasos y cubiertos, promoviendo alternativas reutilizables o biodegradables.
- Reconocimiento formal del rol de los recicladores, integrándolos activamente en el sistema de gestión de residuos.
- Regulaciones más estrictas para el manejo de desechos en zonas costeras, con el objetivo de evitar su llegada al mar.
Estas acciones apuntan a generar un cambio estructural en los patrones de consumo y producción, además de fomentar una cultura de sostenibilidad en toda la sociedad.
La Enop busca proteger los ecosistemas marinos y fortalecer la resiliencia del océano frente al cambio climático. Con esta estrategia, Brasil aspira a liderar la transición ecológica en América Latina, estableciendo un modelo de desarrollo sostenible que preserve sus recursos naturales.
Fuente: Página/12
Editor cooaborador: Maximiliano Cuse