
El paro nacional convocado por la CGT que se realizó este miércoles (24/1), generó una decisión extrema por parte del presidente Javier Milei, despidió a dos funcionarios de la Superintendencia de Servicios de Salud, designados el 14/1, cuando asumió el nuevo gobierno.
Los desplazados son el titular del organismo Enrique Rodríguez Chiantore y el gerente general Nicolás Striglio, quienes tienen un perfil dialoguista con los gremios. Esto generó que durante más de un mes no se hayan tomados medidas de profundización en la administración de los fondos de obras sociales.

Este organismo es clave en el reparto de fondos de las obras sociales sindicales y hasta la fecha más de un mes no generaron modificaciones. En ese marco y ante la presión sindical en el paro nacional, es que el presidente conjuntamente con su jefe de gabinete Nicolás Posse, tomó la decisión de desplazarlos y designar a Gabriel Oriolo y Claudio Stivelman.
Oriolo es Licenciado en Administración y se desempeñó hasta noviembre de 2023 como Director de Procesos y Sistemas de la prepaga OSDE, durante 30 años en diferentes puestos. Mientras que Stivelman, es médico con 42 años de trayectoria, y se desempeñó en funciones de seguridad social y manejo de obras sociales siendo gerente del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas.
La lectura realizada por los sindicatos fue tomada como un mensaje para el sector por el paro realizado en menos de 24 hs. de realizarlo. Es que los anteriores directivos del organismo eran más afines a los gremios, ahora se preocupan porque los designados provienen de la parte empresarial.
Tanto el gobierno como el vocero presidencial explicaron que el organismo no avanzaba en los objetivos trazados, y Adorni agregó ante preguntas de los periodistas acreditados que «lejos está de ser una venganza«. “El Presidente busca que trabajen los mejores en cada área; cuando considera que una persona tiene que ser removida por alguna persona más capacitada eso va a ocurrir, Ocurrió en este caso y va a seguir ocurriendo en un montón de casos más. No hay que sorprenderse por eso. Buscamos a los mejores en cada una de las posiciones”
De hecho las desconfianzas surgen porque este organismo maneja una caja millonaria de fondos que se recaudan y se debe distribuir a las obras sociales sindicales. Es decir que debe llevar adelante la desregulación del sistema de salud que se impulsa desde el gobierno y los sindicatos ponen su mirada en esta Superintendencia.
Trascendió, que existía un estrecho vínculo entre esta área del gobierno con los gremios, y recuerdan que Rodríguez Chiantore cuando era funcionario de Cambiemos en este organismo ya vivió una situación similar y Macri le pidió la renuncia en medio del paro nacional de la CGT en diciembre de 2017.