
Las autoridades de Noruega confirmaron este sábado que investigaban reportes sobre la posible presencia de drones en las inmediaciones de la base aérea de Orland, ubicada en el centro del país y que alberga cazas F-35.
Un portavoz de las Fuerzas Armadas declaró al diario Dagens Næringsliv que, aunque los aparatos no tripulados fueron avistados fuera del perímetro de la base, no se registraron alteraciones en las operaciones.
Horas antes, la policía danesa informó sobre incidentes similares en la base militar de Karup, la mayor instalación de defensa del país. Durante la noche del viernes, drones no identificados sobrevolaron la zona y obligaron al cierre temporal del espacio aéreo para vuelos civiles, aunque sin afectar vuelos comerciales, ya que no había servicios programados en ese momento.
El Gobierno danés calificó estos hechos como un “ataque híbrido” y una forma de “guerra híbrida”, señalando a Rusia como la principal amenaza. Moscú negó la acusación y la calificó de provocación.
La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, afirmó que Dinamarca había sido víctima de estos ataques no convencionales y destacó la necesidad de reforzar la seguridad nacional.
En respuesta, las autoridades anunciaron que se incrementarán las capacidades antidrones para mejorar la detección y neutralización de estos aparatos. Paralelamente, los ministros de Defensa de la Unión Europea acordaron priorizar la creación de un “muro antidrones” para proteger infraestructuras críticas, tomando como referencia las lecciones aprendidas en el conflicto de Ucrania.
Asimismo, Copenhague será sede de una cumbre europea este miércoles y jueves, encuentro que reunirá a jefes de gobierno. Para garantizar la seguridad del evento, Suecia ofreció tecnología antidrones de última generación.
Fuente: Infobae
✍️ Editor colaborador: Maximiliano Cuse