
Un nuevo error se suma a su gestión desde el no voy a aumentar impuestos, traducido en un “impuestazo”, cada tres meses que agobia a los capitalinos con el aumento de los gravámenes, hasta ahora el de designar en un ámbito deportivo, especialmente en el boxeo, a un violento.
Realmente, es como poner a una víctima de abuso en una sección destinada a luchar contra el abuso de género o laboral, como ocurre en algunos casos del Concejo Deliberante, aquí también en la muni, el mal gusto está presente, es que se designó a Ezequiel Barraguirre actual presidente de la Agencia Salta Deportes de la municipalidad, sea el organizador de un torneo de box.
Por cierto esta paradoja de recordar quien es Barraguirre nos lleva a pensar a las ironías del intendente Durand que nos tiene acostumbrados a rodearse de personajes con alto curriculum cuestionable es su accionar social.
Barraguirre, es conocido por su historial de violencia en el deporte de rugby, donde en su accionar deportivo solía resolver las situaciones controvertidas con golpes.
Recordemos que en junio de 2011, durante un partido de rugby, el actual funcionario de la municipalidad capitalina no tuvo reparos en provocar una doble fractura de mandíbula a Francisco Granata, wing de Cardenales de Tucumán.
Este incidente, tras la denuncia judicial fue condenado en el 2015 por parte del juez de Garantías n°2, Ignacio Colombo, quien no solo ordenó una indemnización de 250 mil pesos más intereses, sino que también impuso a Barraguirre restricciones como la prohibición de jugar rugby, es decir la actividad que él desarrollaba.
Sin embargo, Durand lo eligió a pesar de sus antecedentes a ser el presidente de la Agencia Salta Deportes y encargado de llevar adelante la organización de un torneo de box de los barrios. Este organismo que en teoría dicen que es la que permite “la “la contención social a través del deporte”, quiere ser uno de los puntos más fuertes de la gestión municipal”. Pero un deporte duro como el box, no puede buscar contención con violentos.
De esta manera vemos que el intendente, no duda de nombrar personajes, que paradójicamente no pueden estar al frente de organismos que buscan supuesta contención social a través de un deporte violento.
Durand sigue cometiendo muchos errores, que seguramente le costará caro a la hora de rendir cuenta de su gestión, que por ahora deja mucho que desear ante la ciudadanía capitalina. Él sigue en sus cursos vecinales de gastronomía y otros enceres, futbol barrial, y ahora boxeo, de gestión municipal concreta nada.