Editorial

Un grano que duele Por Luis Gorritti


Cuando hablamos de federalismo a nivel país, cuestionamos las decisiones que se toman desde la capital para el interior y esto mismo ocurre en las provincias cuando las decisiones se toman hacia el interior. Más aún en lugares como nuestra provincia sobre todo en el norte donde existen los denominados pueblos originarios. Nuestros colegas periodistas, en forma continua buscan mostrar la situación que viven estos hermanos salteños, donde su cultura es tan diferente a la nuestra, como la nuestra con el sur argentino. Es toda una nación, los pueblos originarios y como tal vemos ese escenario. En esta oportunidad el periodista Daniel Malnati, realizó una nota donde muestra la realidad del sufrimiento de estos pueblos en el siglo XXI. Por cierto es preocupante esta situación, más cuando no existe un plan de desarrollo sustentable para dichas zonas y solo se muestra algunas cuestiones de necesidad mínimas que buscan solucionar tanto el gobierno nacional como provincial, pero en el fondo solo es para la foto. Esta realidad desde el comienzo del nuevo periodo gubernamental (10/12/19) fue el talón de Aquiles, tanto el problema de las muertes de los niños wichis, como el desastroso manejo por parte del gobierno anterior de Urtubey con la creación del Ministerio de la Infancia, donde los millonarios fondos que llegaron de la Nación se esfumaron sin tener aplicación específica en esta comunidades. ¿Dónde están las estadísticas y estudios multimillonarios pagados por el Cr. Abeleira sobre el tema de la niñez en la zona? Encima quería cobrarlas cuando se fue del ministerio. Se abonaron innumerables honorarios profesionales para justificar salidas de fondos. Nadie investigó, ni se denunció tal situación y seguimos igual, lo mismo ocurrió con el fondo de reparación histórica. En esa nota del periodista Malnati, comienza diciendo “Todos somos wichis” y relata su vivencia de 10 días en esta comunidad, donde compartió los 50 grados de temperatura y sus noches a la luz de la luna. No hay luz, ni agua, y carecen de una estructura sanitaria, casi nada tienen, viven en el olvido, dice. Y eso es lo que duele. Relata el problema de la vinchuca, que produce el Mal de Chagas, un mal endémico de las zonas más pobres de Latinoamérica, cuyos niños ya nacen con esta enfermedad en especial los wichis, que es el punto de partida de su abandono. La vivencia que tuvo este periodista deja atónito a los lectores de su nota. Allí el relato de la vida y la muerte de estos hermanos salteños, es dramático. Tanto los recién nacidos y los ancianos sus días están marcados, la vida y la muerte forman parte de una existencia que no los sorprende. El abandono es la línea que marca entre la desnutrición en los niños y los ancianos. Su libertad es ir y venir de grandes tierras y monte, donde buscan y abastecen de sus necesidades, es su nación su patria, pero el avance de la “propiedad privada”, de los blancos, con la sola idea del desmonte a fin de acumular riquezas, son conquistados y como dice el periodista estos los asfixian y los deja al borde de la extinción.  En definitiva una realidad que es concreta en el devenir de los tiempos y que desde el Estado no llegan las soluciones sustentables para esos pueblos originarios, por lo tanto esta situación sigue siendo un grano que duele.