
En una sesión clave para conocer su pensamiento respecto a los ATN, volvió a pegar el faltazo y con ello demuestra que no le interesa para nada ya su estadía en la Cámara Alta.
Evidentemente su ocaso ya llegó, no hay otra alternativa, ni siquiera en esta sesión de importancia para la provincia pudo estar, más allá de que se buscaba rechazar el veto del proyecto para restituir los fondos de ATN a las provincias en el 1% y de esta manera insistir con el mismo, y que al final se logró.
De esta manera demostró que nunca le interesó para nada la defensa de los recursos federales para la provincia para sostener servicios básicos. Pero Romero, cómodo en su sillón de privilegios, prefirió ausentarse.
No es la primera vez que ocurre. Con tres décadas ininterrumpidas en el poder, el eterno senador parece haber entrado en esa etapa en la que todo da igual: las leyes, los debates, los intereses de Salta. Lo único que no se ausenta nunca es su sueldo, que todos los meses llega puntual a su cuenta bancaria.
Por cierto las ausencias deberían ser descontadas de su sueldo millonario, y que ni siquiera le interesa dado que igual lo cobra sin ir a trabajar. Un jubilado anticipado que le llegó su ocaso.
De todas maneras, y por suerte para la provincia, por fin dejó de pertenecer a la política y su cría tampoco tiene peso suficiente para continuar su herencia.
Fue el único que faltó a la sesión legislativa, un ejemplo de Senador.