Crisis boliviana: Zuñiga dice que falló por “motivos logísticos”

Tras ser detenido por terrorismo y de alzamiento armado contra la seguridad y soberanía del Estado, el general amotinado, Juan José Zúñiga, admitió que, por motivos logísticos no logró consumar el golpe de Estado contra el presidente Luis Arce.

En las últimas semanas multitudinarias marchas, bloqueos y cortes de rutas organizadas por asociaciones de comerciantes minoristas, transporte pesado e importadores han estado proliferando en diferentes regiones del país exigiendo al gobierno un mejor acceso a los dólares y los combustibles. La falta de acceso a divisas ha generado un escenario preocupante con impactos directos en el abastecimiento de productos importados, medicamentos y combustibles.

Sigue la tensión y crisis en Bolivia después de un levantamiento militar que el gobierno calificó como un intento de golpe de Estado y su orquestador, el general Juan José Zúñiga, de “autogolpe”.

Tras su detención, Zúñiga en una entrevista policial, admitió que, por motivos logísticos no se logró consumar el golpe de Estado este miércoles contra el presidente Luis Arce.

Según Los Tiempos, en un fragmento que leyó la ministra de la Presidencia, María Nela Prada, se le preguntó al polémico militar indicar «el motivo por el cual no se llegó a consumar los objetivos del alzamiento».

«Porque las unidades de Viacha tardaron en llegar, también el personal de la Armada y de la Fuerza Aérea no pudieron llegar ya que se decidió que se realizaría el levantamiento el día miércoles 26 de junio a horas 11.00, ya que se encontraban todos los comandantes de las fuerzas militares, cabe mencionar que la totalidad de personas que mencioné anteriormente en la presente entrevista policial se encontraban el día de hoy en mi oficina del Comando General del Ejército a horas 11.00».

Con esa declaración, Prada aclaró que se confirma la intensión del exjefe militar de gestar un golpe de Estado con el despliegue de un fuerte contingente militar y carros blindados en plaza Murillo y con una tanqueta en el Palacio del Quemado.

El objetivo de Zúñiga era “restablecer la democracia” y liberar a los “presos políticos”. El lunes, según medios locales, había amenazado con detener a Evo Morales si se presentaba nuevamente como candidato a la presidencia, en 2025.

“El pedido de las unidades militares es que pronto liberemos a todos los presos políticos, desde [Luis Fernando] Camacho hasta [Jeanine] Áñez, los generales, capitanes, ese es el pedido. Queremos restablecer la democracia. Al ejército no le falta cojones para velar por el bienestar y el progreso de nuestro pueblo. Basta de que algunos se apropien de este país. Todas las unidades del país están acuarteladas».

El levantamiento militar acontece en un momento crítico en Bolivia en que la crisis económica ha desatado múltiples conflictos sociales y políticos. A 1 año de las elecciones generales de 2025, el Movimiento al Socialismo MAS está sumido en una guerra fratricida entre los seguidores del presidente Luis Arce y los de Evo Morales.

En mayo, Luis Arce acusó a Evo Morales y a la oposición de preparar un golpe para acortar su mandato, en medio de protestas por la escasez de dólares.

En marzo del 2023 Bolivia sufrió una fuerte corrida bancaria que golpeó fuerte a las reservas de su Banco Central y puso al país al borde del default.

Asimismo, la falta de combustible, la pobre venta de gas boliviano (signo de la debacle de la industria de hidrocarburos) y la leve pero progresiva inflación preocupa a la población tras años de estabilidad.