
El tramo final para la Ley Bases del Gobierno comenzó, la semana que viene ingresará al Congreso y su debate se realizará en comisiones para tenerla lista en el recinto de Diputados la última semana de abril.
La preocupación del gobierno de Milei no es Diputados sino Senadores. Consideran que en la Cámara alta pueden frenarla temen la actuación de Victoria Villarruel con el “voto Cobos”.
Ante tal situación, desde el gobierno se comenzó un operativo con distintos gobernadores que consideran claves en la votación, y que pueden ser dialoguistas.
Así están mirados para la negociación Osvaldo Jaldo (Tucumán), Raúl Jalil (Catamarca), Claudio Vidal (Santa Cruz), Martín Llaryora (Córdoba), Hugo Passalacqua (Misiones) y Gerardo Zamora (Santiago del Estero).
Pero como el gobierno lo sabe nada es gratis, la moneda de cambio se incluyó en la Ley Bases un artículo para transferir a las provincias obras de las empresas públicas. En el artículo 7 del capítulo II se propone: “Para proceder a la privatización de tales empresas y sociedades, se podrá considerar la transferencia a las provincias de contratos que se encuentren en ejecución”.
Esto significa que el gobierno oficialista, ya está negociando con un gesto de continuar con la obra pública en ejecución.
Lógicamente esta negociación será para ambas cámaras, si bien para Diputados los negociadores de Milei consideran que estarían contando con los votos necesarios incluso de los mismos de LLA que generaron el escándalo “Zago”, votarían a favor de la ley.
Según fuentes libertarias ya se contarían con los votos, y solo tendrían problemas con algunos artículos sobre la reforma laboral que quedarían en manos del radicalismo su tratamiento. En ese marco este espacio presentó propuestas contra el sindicalismo más profundas que las del oficialismo y la fuente adelantó que «algunos artículos se van a quedar en comisión y los radicales hicieron su negocio con lo discursivo».
Sin embargo para el Gobierno lo más difícil será en el Senado. El oficialismo analiza el tema por dos vías una del ministro del Interior Guillermo Francos y por el otro el trabajo de Victoria Villarrruel.
Si bien ambos manifiestan que los gobernadores apoyarían, destacan la labor de Francos con los gobernadores Alberto Weretilneck (Río Negro), Rolando Figueroa (Neuquén) y Claudio Vidal (Santa Cruz), como también de otros gobernadores del norte en especial Gerardo Zamora, un radical que siempre está, estuvo con Cristina (Kirchner), con Mauricio (Macri), con Alberto (Fernández) y va estar con nosotros» dijeron.
Una novedad es que se volvió al dialogo con Llaryora el cordobés que se había plantado, pero de a poco fue cediendo y hubo diálogo por whatsApp con Milei, dijeron. Además que estaría dispuesto a colaborar con la organización del 25 de Mayo.
Desde el oficialismo consideran que en el Senado habrá una votación justa y es allí donde el riesgo que miran de reojo, porque si aventuran un empate, la que debe definir es Villarruel y la relación de esta con Milei no se encuentra en el mejor momento.
Esto de hecho genera el recuerdo de “Julio Cobos” en el 2008, en la resolución N° 125/08 sobre las retenciones al campo, que votó en contra y marcó el distanciamiento entre Cristina Fernández de Kirchner y su vicepresidente.

El gobernador de Salta
En ese marco de negociaciones del gobierno nacional con los gobernadores provinciales, no se encuentra incluido el gobernador de nuestra provincia Gustavo Saénz. Es que justamente su actuación pendular no le permite ser confiable. Ya en su oportunidad cuando se rechazó la Ley ómnibus en primera instancia, se encontraba dentro de los gobernadores denominados por Milei como “traidores”, porque votaron a favor en general y hasta el art. 4, luego aprobaron todo hasta hacerlo caer, por realizar presiones para su aprobación, a modo de la vieja política.
Así el gobernador salteño no define claramente su postura ante el gobierno nacional, cuando se encuentra con representantes nacionales les brinda su apoyo, hasta le ofrece herramientas (¿?), mientras cuando estos no están sale a criticar sus actuaciones.
De esta manera, lo triste es que nuestra provincia volverá a sufrir por estos actos equivocados de los representantes provinciales, que no acatan las directivas nacionales de reducción del gasto público en especial en el personal de planta política y de distintos organismos donde sus retribuciones superan el nivel medio del resto de empleados de la administración pública.
Es que esa actuación pendular, de nuestro Gobernador quizás le dio resultado en etapas anteriores cuando estaba como Intendente de la ciudad donde dio su apoyo a Macri, o al Kirchnerismo para recibir dinero, pero no ahora con los liberales de Milei quiere mostrar la misma actitud, pero olvida que los gobernantes actuales consideran que esas actitudes son posturas de viejos políticos.
A sabiendas de todo ello, los dirigentes salteños no elaboran un programa claro de reactivación de la actividad económica, cultural y social de la provincia, incluso pretenden obtener un nuevo préstamo de 40.000 millones de pesos que será destinado a reprogramar la deuda nunca rendida por Urtubey del Bicentenario como también aunque no lo digan a pagar sueldos, aguinaldos y a fomentar sectores productivos privados, como siempre, es decir a fomentar gastos, con el consiguiente costo de devolver en el futuro con intereses por los ciudadanos salteños en general.
Justamente esto es lo que no debe hacerse y lo que cuestiona Javier Milei de que las provincias no se ajustan en sus gastos y hasta la fecha a más de 100 días del nuevo gobierno no entienden la premisa de “No hay plata”.
Luego el problema es cómo se consigue “plata”, y no es en esta etapa pidiendo préstamos, sino generando nuevas ideas de producción con ajuste de cinturones de diversos sectores que se vieron favorecidos en determinados momentos por el Estado, en especial en la época de la pandemia del COVID-19.
Es tiempo que los sectores que se beneficiaron afronten esta etapa, así como los empleados y la ciudadanía están soportando la difícil situación que dejaron los gobiernos anteriores y dejan los gobiernos provinciales actuales y que el gobierno de Milei en su asunción ya lo había dejado claro.