
Ha pasado casi cinco meses desde que asumió Milei y comienzan a notarse que las contradicciones son inmensas en la gobernabilidad. Es que una cosa es arengar desde afuera del gobierno y otra es conducirlo. Hoy se nota claramente que lo que decía antes de llegar, debe ser analizado nuevamente. Es que la biblioteca es una cosa y la realidad es otra.
Con su biblioteca logró cautivar a la juventud y luego a una gran parte de la sociedad adulta, tenía un mensaje claro, coherente y su plan era sencillo para solucionar los problemas del país. Su conocimiento sobre la economía hacía creíble su discurso.
Sin embargo ese discurso, en la vorágine de la política gubernamental debe comenzar a rectificarse, la primera etapa del proceso ha sido cumplida, que se vayan los kirchneristas, los peronistas y los blandos del PRO, radicales y macristas.
Se observa que lo que se pregonaba ya no es posible en un 100%, lo que lleva a rever su discurso, “la casta”, “la dolarización”, “la eliminación del Banco Central”, “la reducción de la estructura del Estado” etc. etc. no está pudiendo controlar.
Su sistema económico de libre mercado o de anarco capitalismo con la escuela austríaca, se está quedando en libros, lo que era y pregonaba sobre que la determinación de los precios solo se debía dar con la oferta y la demanda, hoy en la realidad pragmática se observa que los precios no solo se determinan por esa pretensión.
Que en esta etapa no se puede eliminar el Estado, menos cuando no se tiene estructura nacional para influir sobre los estados provinciales y con mayor razón sobre los municipales. La idea de que el libre mercado por sí eliminaba las distorsiones que provocan la pobreza y el estancamiento, y su apertura devolvería el desarrollo, cada día es más revisable.
Hasta allí la dicotomía entre anarcocapitalismo y socialismo se profundiza, o es uno o es otro, todo lo que es participación estatal no puede lograr un equilibrio en su política, situación que a esta altura parece una arrogancia mantenerla.
En este aspecto Milei comenzó a darse cuenta, que no puede aplicarse la biblioteca directamente en un ideal, sin ver la realidad, es lo que pasa con las prepagas, donde en un principio liberó los precios, sin embargo hoy los retrae a diciembre/23 directamente por decisión gubernamental, también intervino en las paritarias de los camioneros. También interviene en la fijación del precio de cambio de la moneda y en muchas situaciones más del mercado.
Luego queda claro, que el viraje dado a las ideas y proclamas con la que llegó, lleva a innumerables sectores que lo votaron a mantener su confianza pero observan desde cerca que la estructura con la que trabaja no responde a los lineamientos generales contra la corrupción, causa de todos los males sociales.
Sus propios adeptos, no acatan reducciones o restricciones básicas anheladas por la ciudadanía, siguen con aumentos de sueldos abismales mientras el normal de la gente tiene que restringirse o de designar parientes y amigos en lugares vacantes que deberían desaparecer o reducir al mínimo.
Los sectores de la sociedad, muy diversos por cierto, unos son favorecidos y otros son perjudicados, pero es cierto que los grandes sectores como el financiero, las grandes empresas de determinados productos y otros son los beneficiarios, mientras que otros los de menores recursos –los trabajadores y la clase media- deben soportar el ajuste.
La reducción de impuestos, -salvo el inflacionario, que no es poco- no llega, al contrario la presión fiscal aumenta, justamente porque no puede hacer frente a la reducción de gastos, y los gobiernos provinciales hacen caso omiso de reducir sus gastos.
Es aquí donde debe hacer un parate, y volver a repartir las cartas, la ciudadanía lo exige. Ya no mantenerse intolerante en su doctrina, sino aceptar que el cambio debe realizarse en forma gradual a partir de ahora.
El gran salto de ordenamiento económico ya se dio, el dólar comienza a atrasarse y es peligroso, urgente debe utilizar nuevas medidas económicas para que los que soporten la crisis sean los sectores económicos que siempre se beneficiaron, y que permitan soportar la crisis. El sistema tributario, no debe ser eliminado todavía, al contrario para estos sectores debe incrementarse, por más que no se comparta el aumento de impuestos.
Debe existir una correcta coordinación entre todo el ámbito económico, exportaciones, importaciones, no solo basarse en la competitividad sino principalmente en la competitividad.
No se puede permitir que los actores sociales se burlen de los ciudadanos abusando de los precios, deben ser castigados, sin tener que esperar un competidor del exterior o que las grandes corporaciones importen, para eliminarlos del mercado. Se necesita decidir ahora no cuando lo decida el mercado.
Se debe ser pragmático, realista, no dogmático, es hora de que se comience a cambiar a dar un viraje en forma acelerada para una segunda etapa del plan libertario de no quedarse estancado en esa primera etapa ya cumplida.
Con la realidad no se puede seguir manteniendo la biblioteca, las fuerzas del cielo así lo determinan, caso contrario comenzarán a diluirse paulatinamente, el sostenimiento es fuerte por causa de que muchos seguidores son acérrimos creyentes de como alcanzó llegar a la presidencia. Sólo, sin estructura, sin nada, imposible, si no hubo ayuda metafísica.
Así, si bien hasta ahora, logró que la inflación se reduzca y seguramente para los próximos meses continuará reduciendo y alcanzará un dígito, no solo es la inflación lo que interesa, ahora también aunque no le guste, debe utilizar al Estado para lograr controlar regular los precios, los salarios y el tipo de cambio, la tasa de interés, porque estas variables económicas existen y no pueden se excluidas de un día para el otro.
Cierto es que con la reducción del impuesto inflacionario, logra mantener la calma ciudadana, pero con la idea de que todo tiene su contrapartida, esa baja alguien debe pagarla, por cierto que por ahora la sigue pagando la clase media, y debe cambiar.
En esta nueva etapa debe, ser más prudente y dejar de lado las ideas simplemente mercadita, ser más ecléctico y aprovechar el poder para lograr ordenar una situación que comienza a serle favorable, no pensar en el krichnerismo, el macrismo o el peronismo que ya quedaron afuera si se mantiene la reducción de la inflación y el dólar en baja, sino comenzar a pensar en cómo mejorar a la clase vital de la que hablaba Ortega y Gasset en detrimento de aquellos que se han beneficiados por las decisiones estatales hasta ahora.
Quizás ha llegado el momento de tomar las herramientas existentes, en una realidad objetiva como lo hizo en LLao Llao el presidente donde les dijo a los empresarios “van a tener que poner las pelotas”, pidiendo que inviertan más, sin embargo allí mismo hay una realidad distinta, abandona la libertad y les indica que tienen que hacer ¿Y si no quieren, porque no les conviene? ¿Por qué indicarles que tienen que hacer?.
Entonces evidentemente puede existir un cambio, como debe ser, para tomar las riendas del poder y comenzar una segunda etapa, la de lograr una vez derrotada la inflación aunque sea de un dígito alta, a generar nuevas medidas concretas más allá de la simple cuestión mercadita y que con el discurso en cadena nacional parecería que va por ese camino. (Luis Gorritti)