
Como todos los años en la apertura de sesiones ordinarias del Concejo Deliberante, el intendente de Salta, debe brindar su discurso sobre la gestión cumplida y la que debe cumplir en este año. Así el intendente Emiliano Durand, le tocó delinear las prioridades de su gestión que realizó y las que intenta realizar, con un mensaje enfocado en el orden urbano y la seguridad. Dejó en claro desde su inicio que la recuperación de espacios comunes y el avance de medidas contra los trapitos forman parte de una misma estrategia.
“No podemos permitir que las plazas y los parques sean ocupados de manera irregular porque el espacio público no puede ser tierra de nadie”, afirmó ante los concejales. Con ese planteo, Durand marcó una línea divisoria entre quienes buscan trabajar y las ocupaciones indebidas. “Yo banco a quien quiere laburar, pero no a costa del otro”, agregó, en un tono que combinó respaldo y advertencia.
Detalló que en los últimos dos años el municipio logró liberar más de 30 mil metros cuadrados que estaban ocupados de manera irregular, una superficie que equivale a tres manzanas completas. “Estamos recuperando los espacios que son de todos, no por capricho, sino porque generan desorden, basura, complican la circulación y crean conflicto con los vecinos”, sostuvo.
El intendente sintetizó su postura con una frase que atravesó todo el discurso: “Para convivir y progresar tiene que haber orden. No hay contradicción: ordenar no es perseguir, es cuidar”. La definición buscó despejar críticas y reforzar la idea de que las medidas apuntan a mejorar la vida cotidiana.
En materia de seguridad, recordó que impulsó un proyecto de ley para endurecer las penas contra los trapitos, iniciativa que ya cuenta con media sanción en el Senado provincial. “Recuperar el espacio público, ordenar la ciudad y dar seguridad es parte de la misma decisión”, señaló, y pidió a los diputados que acompañen la propuesta para que pueda convertirse en ley.
Sobre el cierre, hizo un llamado a asumir responsabilidades sin escudarse en cuestiones formales. “Cuando un vecino tiene miedo, el Estado tiene que estar presente. No podemos refugiarnos en discusiones sobre competencias; hay que poner la cara y trabajar junto a la Provincia. Hay vecinos que necesitan soluciones, y las necesitan ahora”, concluyó, apelando a la urgencia que plantean los propios ciudadanos.