Milei los pone en la cornisa

Lo que no se pudo lograr de entrada con el DNU 70/23 y la ley Base, la habilidad política de Milei, obligó a los gobernadores a sentarse a dialogar los mismos temas incluidos en estas normas. Normas que habían sido desguazadas por los legisladores y obligó al oficialismo prácticamente a retirarlas.

El posible rechazo del DNI, y el desguace de la ley base, no incide mucho en las decisiones de Milei, sólo es una demora en el tiempo de su proyecto de estabilización económica, con el consiguiente costo político por haber realizado un impacto “shock” económico devaluando un 51%.

Sin embargo el “No hay plata”, y las restricciones impuestas a las provincias, en especial los ATN y la quita del incentivo docente, pegó duro en los dos primeros meses del año en los representantes gubernamentales provinciales, que quieren mantener el “status quo” en sus feudos sin reducir gastos, pero los obliga ahora a tener que enfrentar o doblegarse a negociar.

En ese marco, dos temas pegaron duro en el oficialismo, uno, disminuir el mínimo imponible en la 4ta. Categoría en el Impuesto a las Ganancias aumentado por Massa para el no pago del impuesto por miles de trabajadores de cierto nivel de ingresos, con lo que volverían a pagar, y otro la reforma laboral.

Estos temas eran prioritarios en el corto plazo, tanto para el oficialismo como para las provincias y ante ello, la habilidad oficial de lograr que se sienten a charlar, luego del Acuerdo nacional ofrecido para el 25 de mayo, encuentra a Milei de nuevo con la posibilidad de que se le apruebe el DNU 70/23 y la Ley Base.         

De esta manera los obligó a sentarse y debatir todos los temas, pero lo cierto es que hay dos terceros interesados en los temas bases que tienen incidencia en la toma de decisiones. Uno es el FMI que ya aconsejó que no decaiga el empate fiscal –hoy ya no es superávit- el regresar a cobrar el Impuesto a las Ganancias en la 4ta. Categoría y el otro es la CGT, por la reforma laboral, temerosa de que se apruebe las reformas planteadas por Milei, por lo que ya afirma que no tiene opción y debe disputar con la Nación.

Todo esto porque Milei no quiere pagar solo el costo político, quiere compartirlo con los gobernadores de provincia, en el tema del Impuesto a las Ganancias. Así, la oportunidad nueva de sentarse a dialogar para aprobar las normas enviadas al Congreso, cuando ya se tenía perdida, es una salida extraordinaria de poder volver al camino más corto para alcanzar en su política económica, el plan de estabilización general del país.

Si bien tendrá todas las críticas, dado que cuando él fue diputado votó a favor de la reforma enviada por Massa de reducir el pago de impuesto a las ganancias en la 4ta. Categoría para más de un millón de trabajadores, ahora piensa distinto y vuelve a colocar su cobro, su aumento, por eso le dicen que es un incongruente.

Sin embargo, no es así, dado que es la única manera de no emitir moneda, por cuanto se le ofrece unos U$S 6.000 millones anuales a las provincias a cambio de las privatizaciones y facultades extraordinarias para Javier Milei. ¿De dónde saldrá la plata para distribuirles, porque “no hay plata”?, justamente de la reforma del Impuesto a las Ganancias, que es un impuesto coparticipable y de esta manera ganarán el Estado nacional, como los Estados provinciales.

Por cierto esto no cayó muy bien en el peronismo, ni en el Pro-UCR, dado que muchos saldrán beneficiados de esta distribución pero otros advierten que el costo será alto para el 2025, y seguir perdiendo representantes nacionales y provinciales no sería negocio.

Tampoco cayó bien en la C.G.T., que buscan unificarse pero están muy divididos, así alguno como la UOCRA y la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO), más la Federación Argentina de Entidades de la Construcción (FAEC) ya acordaron un 14% de aumento salarial para el mes de enero, que es la pauta de aumento oficial para el gobierno en todas las paritarias.

Por otra parte la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (FAECyS) y la Cámara Argentina de Centros de Contacto, lograron un acuerdo salarial del 14,6% no remunerativo para febrero/24, con sus adicionales de antigüedad, presentismo y ser considerado para el sueldo anual complementario.

Otro espacio fuerte el de camioneros, Pablo Moyano logró un acuerdo del 25% con las Cámaras de transporte automotor Fadeeac, Faetyl y Cataz, pero este acuerdo no pudo ser homologado todavía, el gobierno no lo acepta. Por eso Moyano dijo que aumentará la conflictividad social y realizarán una nueva huelga general a fines de marzo o principio de abril.

Entonces este actor, la CGT, tienen situaciones heterogéneas, y que la única línea de contacto horizontal es la inflación alta existente, pero los economistas ya vislumbran una disminución gradual después de abril, llegando en agosto a un 7%, si en el mes de marzo se logra controlarla por la inflación estacionaria del mes.   

De todas maneras, este espacio dice que la inflación no es todo, y debe tenerse presente el trabajo y el consumo que para ellos es el problema.

Por lo tanto para alcanzar las metas propuestas del gobierno la recesión deberá mantenerse y muy pocos sectores serán los beneficiarios, será esta vez los sectores del mercado externo, que por cierto, de fracasar o no alcanzar las metas, nos llevaría a una profundización de la recesión.

Pero la CGT, más que el rubro del impuesto a las Ganancias, le interesa el tema de las reformas laborales, sobre todo en el tema de las leyes sindicales, la 14.250 y la 23.551. Y aquí se presentan dos rubros claves, la eliminación de la retención de las cuotas sindicales vía descuento a los trabajadores y la limitación de las reelecciones sindicales que solo tendrán una reelección y ver el voto obligatorio.  

En definitiva dos temas que Milei los puso en la cornisa a los espacios peronistas y del Pro-UCR, y la CGT. ¿Cómo solucionarán? veremos, pero en definitiva acepten o no la propuesta el gobierno ya ganó, tardará más pero seguirá gobernando por decreto y el costo político será de estos sectores.