Se profundiza el control fronterizo con la “Operación Roca”

El gobierno nacional entendió que es necesario controlar la frontera nacional a través de nuestra provincia. El verso del plan Güemes como la apariencia del muro “alambrado”, necesita evidentemente de una profundización de refuerzos del control de la frontera. Así en el marco de la Operación Julio Argentino Roca,  lanzada por el Ministerio de Defensa de la Nación aparece el refuerzo esperado, serán unos 1.900 militares que llegarán a Tartagal.

Esta operación ya fue anunciada por el ministro de Defensa, Luis Petri anteriormente, y fue  impulsada por la ministra de Seguridad de la Nación Patricia Bullrich con el apoyo del gobernador salteño Gustavo Sáenz.

Este control fronterizo comenzó en diciembre del año pasado en el departamento Orán y ahora se extendió a los departamentos San Martín y Rivadavia. Desde su lanzamiento organismos de derechos humanos de la provincia vienen alertando sobre la utilización de cuestiones de seguridad para justificar medidas de represión y control social. 

Los grupos de izquierda se quejan diciendo que solo es un pretexto la guerra contra el narcotráfico y que solo buscan profundizar la represión y el control social. Sin embargo es evidente la falta de inseguridad que vive la zona.

El gobierno nacional de Javier Milei, autorizó a las fuerzas armadas, a través del decreto 1112/24, Sistema de defensa nacional, «a proceder a la aprehensión transitoria de personas que se encuentren cometiendo delitos en flagrancia. 

Por cierto que la presencia de militares no termina el problema del narcotráfico ante la red de corrupción existente, sin embargo es un punto de partida para poder controlar la frontera, en sus distintos espacios.

Por cierto que el operativo prevé el despliegue de efectivos militares en provincias como Salta, Jujuy, Formosa, Misiones y Corrientes, es decir en gran parte del Norte Grande. . 

Las operaciones se extienden ahora a Tartagal, Aguaray, Salvador Mazza y el extremo noreste de la provincia, Santa Victoria Este y Misión La Paz, ya en el departamento Rivadavia, que también comparte frontera con Paraguay.

La decisión del gobierno nacional de involucrar a las fuerzas armadas en la seguridad es un forma de mantener latente el problema de seguridad que las otras fuerzas de seguridad se encuentran involucradas en esa red de corrupción, a pesar que muchos sectores de la comunidad cuestionan la intervención militar.

Por otra parte la operación está siendo llevada a cabo con gran hermetismo por parte del  gobierno provincial quien no brindó mayor información sobre la puesta en práctica de la Operación Roca. Desde nación se bajó la línea del secreto de la operación a tal punto que apenas se anunciaba en Salta la llegada de efectivos militares desde Nación se ordenó eliminar dichas declaraciones.

De todas maneras el gran problema se presenta en mantener esa cantidad de soldados en las ciudades fronterizas, lo que conlleva inversiones por parte de los municipios y de la provincia, situación nada clara todavía.