
El gobernador celebró que Javier Milei volviera a hablar de federalismo y ratificó que sólo acompañará las iniciativas nacionales que beneficien a Salta. En la capital salteña, Antonio Marocco y Emiliano Durand combinaron llamados al diálogo con reclamos por el impacto del ajuste nacional. En ese marco, el Pueblo Lule exigió el veto de una ley que considera lesiva para su territorio.
Mientras el presidente Javier Milei utilizó la vigilia del 9 de julio en Tucumán para convocar a una nueva etapa política y renovar su agenda de reformas, el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, eligió acompañarlo y volvió a ratificar una estrategia que sostiene desde el inicio de la gestión libertaria: mantener abiertos los canales de diálogo con la Casa Rosada, pero condicionando el respaldo legislativo a los intereses de la gestión de Salta.
No obstante, a más de 300 kilómetros, en la capital salteña, el vicegobernador Antonio Marocco y el intendente Emiliano Durand encabezaban los actos oficiales con un tono diferente, y bajo la coincidencia de que el ajuste nacional golpea a las provincias y el federalismo sigue siendo una deuda pendiente y con los problemas locales de la comunidad “lule”
La conmemoración del ducentésimo décimo aniversario de la Declaración de la Independencia terminó convirtiéndose, una vez más, en un escenario para expresar las tensiones entre el Gobierno nacional y las provincias. Todo ello, mientras organizaciones sociales e indígenas aprovecharon la visibilidad del acto para recordar que las deudas del Estado no son solamente económicas.
Un respaldo a un federalismo caído
Sáenz participó de la tradicional vigilia patria en la Casa Histórica de Tucumán junto al presidente Milei y otros gobernadores. Después del discurso presidencial destacó especialmente una palabra. “Me encantó que diga federalismo dentro de su discurso, esa palabra por la que tanto luchamos quienes vivimos en el norte”, afirmó. Sin embargo el federalismo ya fracasó hace 30 años que no se dio lugar a lo dictaminado en la reforma constitucional de 1994 respecto a los recursos y hoy seguimos igual. Hoy debemos buscar una nueva forma de gobierno representativo, republicano y confederal.
A la vez, el mandatario salteño volvió a insistir con uno de los reclamos históricos del Norte Grande. “Hay cuestiones que nos interesan mucho, sobre todo a los gobernadores del norte que venimos postergados hace tanto tiempo”, sostuvo, al tiempo que exigió que se tiene que “hacer de esta una Argentina federal para que de una vez por todas todos empujemos para el mismo lado, independientemente de las elecciones”.
El gobernador aclaró que el respaldo político al Gobierno nacional tiene límites. Ante la agenda legislativa anunciada por Milei señaló que “habrá que trabajar dejando de lado mezquindades y vanidades”, pero aclaró que la provincia sólo acompañará “aquellas iniciativas que beneficien a Salta; si no benefician a la provincia, no las vamos a acompañar”.
También volvió a uno de los planteos que los gobernadores vienen reiterando desde hace años: la necesidad de discutir una nueva ley de coparticipación federal. Recordó que la Constitución reformada en 1994 ordenó sancionar un nuevo régimen de distribución de recursos que nunca llegó a concretarse. “Hay que buscar un equilibrio para que, independientemente de dónde hayan nacido los argentinos, todos tengan las mismas oportunidades”, afirmó.
En cambio, ratificó su apoyo a la eliminación de las PASO nacionales. “Salta fue una de las primeras provincias que las eliminó. Nos dimos cuenta de que eran una gran encuesta electoral y un gasto innecesario”, dijo. Horas más tarde, en sus redes sociales, eligió un mensaje institucional y expresó que “la independencia no es sólo una fecha. Es una responsabilidad que se renueva cada día”.