Sáenz lejos del Partido Justicialista critica al Kirchnerismo y olvida Salta

Gustavo Sáenz al igual que Juan Carlos Romero, sacaron los pies del plato del Partido Justicialista y caminan sin rumbo para las elecciones 2027. Ambos buscan mantener un espacio, pero difícil en lo personal, dado que Sáenz enfrenta una piedra grande, lograr judicialmente se le autorice el tercer mandato, mientras que Jucaro, ya deambula por el ostracismo, sin herederos políticos reales, sus hijos en el ocaso y sus allegados escondidos a la espera.

Sin embargo ambos han encontrado un camino, el espacio libertario, y para ello lo mejor que pueden hacer es despotricar contra el kirchnerismo, y es allí donde convergen, ante los ojos del libertario mayor, que por su forma de ser, y de tener enfrente a su enemigo “los kukas”, genera en cierta forma un acercamiento relativo. Los quiere pero no les confía.

De esta manera Gustavo Adolfo Ruberto Sáenz Stiro, en su actuación en cargos políticos, desde concejal, hasta gobernador siempre buscó posesionarse en un lugar expectante con el que mejor encuentra, va de un lugar a otro, en el arco político pasó desde el PJ, a su Partido Identidad Salteña (PAIS),  acompañó a Juntos por el Cambio con Macri, apoyó a Massa como candidato, y ahora apoya a Milei, el argumento el “bien por Salta”, sin embargo nada de ello ocurrió un sus años de gestión tanto como jefe municipal como gobernador, al contrario solo quedó el tendal de causa judiciales de sus aleros al igual que JUCARO. Por cierto gobiernos para el olvido.

Hoy nuevamente con su discurso pretende cuestionar a dirigentes de otro partido, justamente el de su origen, que ya no lo quieren, “ya fue”, pero necesita estar en el ruedo y ser mirado por quien maneja el escenario, Milei y para ello que mejor que volver a criticar a los “kukas” que le guste o no son los “perucas” de hoy.

Busca enarbolar contra ellos ahora, la bandera de Güemes al decir  “Si algo nos legó el General Güemes fue la valentía de plantarnos contra las ideas y conductas que creemos equivocadas, porque son contrarias al bien común que es nuestra Patria”.

Algo que es totalmente cierto, pero desde una perspectiva diferente, no solo se debe criticar a los “kukas”, sino también debe realizarse contra el centrismo porteño, no debe ser un federalismo como el de Rosas, sino un sistema Confederativo como el que primó desde su origen, con una Salta libre y soberana, solo así podrá decir que levanta la bandera de Güemes.

 “¡Basta de autoritarismo! manifestó una frase también cierta, pero no solo debe ser hacia afuera hacia los dirigentes del sur, sino también para adentro de nuestros propios dirigentes, de su gobierno, que es lo que dicen miles de salteños que se expresaron en las urnas en su contra, porque el autoritarismo se caracteriza en ser una concentración de autoridad en una sola persona o pequeña elite, con limitación al pluralismo político y con restricción a las libertades civiles y ciudadanas, una obediencia ciega al poder. Acaso no es lo que acontece en nuestra provincia, donde los poderes se encuentran cooptados, el legislativo, y el judicial son apéndices del ejecutivo.

Así, él se fue del Partido Justicialista y nada tiene que cuestionar sobre ese espacio, solo debe mirar hacia adelante y no responder a ciegas al sur, los tiempos son nuevos y la especiación de los espacios tanto alopátricas como simpátricas, ya están en el grito de los pueblos respaldando a Güemes, todo el resto será traición, una deslealtad a sus ideales. (LG)