Sáenz va aprendiendo, no designa a nadie en la Secretaría de las Mujeres.

Desde hace más de un mes que la Secretaría de las Mujeres, Géneros y Disidencias de Salta está vacía. Itatí Carrique, la última secretaria había renunciado y dejó a la dependencia sin conducción.  Sin embargo el gobernador Gustavo Sáenz decidió no designar a nadie todavía en dichas funciones. Es evidente que va tomando coraje para reducir la estructura del Estado.

El elefante blanco no da para más y esta Secretaría debería eliminarse como tal y simplemente pasar parte de una estructura menor de la estructura. No se trata de que sea o no prioridad el tema de las mujeres, sino la posibilidad de evitar la cantidad de puestos de trabajo ineficientes.

Que la existencia de números casos de violencia de género no necesariamente deben ser atendidas por una Secretaría, bien pueden ser atendidas por una Dirección dependiendo del ministerio respectivo.

Esta situación no solo debe ser efectuada con esta Secretaría sino, también con muchísimas otras como también programas específicos y coordinaciones, estructuras que deben ser eliminadas.

Esto favorecería a una reestructuración global del Estado a fin de reducir los gastos y adaptarse a las situaciones de la falta de envío de dinero desde la nación.

Por lo tanto lo que está pasando en esta secretaría da la impresión que desde el gobierno van aprendiendo que la única manera de ordenar la provincia es reduciendo los gastos de estructura, lo que no quiere decir eliminar las funciones para la defensa de las mujeres. Por ahora parece que comienzan a entender y van aprendiendo sobre reducción de gastos y eliminación de estructuras ineficientes, como tales.