
En los nuevos tiempos que vivimos y la necesidad del mejoramiento del medio ambiente a través del uso de minerales como el litio, cobalto y tierras raras, insumos claves para producir tecnologías ecológicas, son utilizados para producir nuevas tecnologías, como baterías, vehículos eléctricos, turbinas eólicas o paneles solares. Por bendición de Dios la mitad del litio del mundo está en el denominado triángulo del sur, Bolivia, Argentina, y Chile. Sin embargo este “oro blanco” no sólo es una carrera económica, sino también geopolítica, que convierte a la región en “Zona de Riesgo”.
El avance por la independencia energética, que las grandes potencias buscan alcanzar, es seguramente un tema de seguridad nacional. Los países como China, EEUU, y Rusia ante el avance tecnológico con metales claves no quieren perder oportunidad de contar con ellos y pretenden ingresar a un mercado en expansión, donde las baterías de litio se utilizan en la fabricación de autos eléctricos.
En esa búsqueda siendo América Latina un lugar bendecido por este material genera el espacio donde debe darse la batalla principal. Los orientales hace años que han puesto su mirada por estos lares para abastecerse del oro blanco al estar las mayores reservas, especialmente en este triángulo. Bolivia lidera la lista con reservas conocidas en 21 millones de toneladas, le sigue Argentina con 19,3 millones y Chile con 9,6 millones, según lo difundió el Servicio Geológico de EE.UU.
Sin embargo Estados Unidos tardó mucho en darse cuenta de su patio trasero y recién ahora advierte que las grandes potencias Rusia y China ya están instaladas. Su demora quizás obedeció a que consideró que era más conveniente México, noveno en la lista, que tiene 1,7 millones de toneladas, tener un centro de producción de automóviles, por lo que le resultaba más relevante. No advirtió la llegada geoestratégica de los asiáticos y recién ahora se preocupa.
La general Laura Richardson, jefa del Comando Sur de Estados Unidos, ahora consideró que la región está llena de recursos y le preocupa la actividad “maligna” de sus adversarios, que parece invierten pero extraen, y empiezan a considerar que su participación con el mineral es muy avanzado y agresivo. Así la economía China en plena recuperación, y con cierta dependencia extranjera de algunos minerales estratégicos entre ellos hierro, cobre, aluminio, oro, níquel, cobalto, litio y tierras raras además de los tradicionales, gas, petróleo, busca obtenerlos de regiones donde abunden, motivo por el cual llegan a estos lares.

Chinos, rusos y estadounidenses
En esa mirada, China avanza con sus gigantescas inversiones mineras en los países del triángulo donde las compañías chinas han cerrado acuerdos con Bolivia, Argentina y Chile. En nuestro país los chinos ya han anunciado nueve proyectos de inversión en nuestra provincia, Catamarca y Jujuy. Por otra parte China, con dos empresas y Rusia con una empresa desembarcaron en Bolivia con acuerdos paras explotar los yacimientos de litio de Uyuni y Pastos Grandes, los más destacados de la región. Por cierto esto genera, un viraje en la toma de decisiones bolivianas quienes venían coqueteando con EE.UU, por su deuda externa, pero Evo Morales advirtió que la llegada de Laura Richardson era para mostrar interés en el litio boliviano, lo que generó el viraje oficial. De esta manera los asiáticos han ocupado y captado gran parte del triángulo y EE.UU. ha sido sorprendido.
La nueva zona de riesgo
Esta nueva escalada por fortalecer posiciones estratégicas en búsqueda de minerales claves en sus cadenas de suministro, ha generado que la región pueda ser considerada en el corto tiempo una zona de riesgo de enfrentamiento de guerra nuclear. La situación geopolítica, nos muestra actualmente en gran peligro por la llegada a la zona de estas potencias mundiales, que solo lograrán un desequilibrio en nuestra región por la lucha de los minerales claves.
Estados Unidos se está quedando afuera, con dos gobiernos de izquierda, -Bolivia, Chile-, solo tendrá su asiento en Argentina con el gobierno de derecha de Javier Milei, así tendrá el objetivo de poder revertir la situación a través de nuestro país con su llegada buscará redirigir sus inversiones y contrarrestar el avance ruso-chino, que de hecho ya genera tensión en la región y se aliará con las empresas canadienses, australianas y francesas existentes. ¿Otra Ucrania, otro Irák, Humm?.
A todo esto se suma la situación política tras el fallo sobre el caso AMIA, donde en forma evidente se suma un nuevo actor contrario Irán, considerado un estado terrorista con su brazo ejecutor violento Hezbollaj, y la seguridad del país comienza a preocupar a nivel internacional.
Por lo tanto, los salteños debemos estar sumamente atento a los acontecimientos que se vienen y no dejarnos encandilar por promesas de inversión cuando en realidad son de extracción.
Se debe evitar lo que ocurrió en la época de Macri, además de permitirle girar dólares al exterior se le pagaba por extraerlo. Los minerales de Salta, sean el litio, cobre, oro, bentonita, azufre, uranio, tierras raras, son recursos de la provincia, no nacionales.
Se deben cuidar nuestros recurso no regalarlos, debemos aprovechar las tecnologías de avanzada, pero no exportar materiales en crudo sino con mano de obra agregada.
Tampoco permitir que las industrias sobre estos minerales sean instaladas en otras zonas como la fábrica de batería de litio en La Plata y la más grande programada en el país en Santiago del Estero.
Aún más ahora llega Elon Musk, tratando de invertir en Argentina, y poner una fábrica de automóviles eléctricos, en el interior donde esté cerca del mercado de extracción de los minerales, y buena salida hacia el Atlántico y el Pacífico, bien podría ser Salta, con su corredor bioceánico. A ofrecer por nuestros dirigentes.
Pero ¿Qué hacen nuestros legisladores nacionales para que esto no ocurra?, por supuesto nada siguen siendo turilegisladores.
Luis Gorritti