Conflictos por despidos en organismos nacionales

Fueron cesanteados 900 empleados y en muchas oficinas se afectó la atención al público.

La Anses es, por estas horas, un hervidero. La cesantía de más de 900 empleados desató medidas de fuerzas por parte de los gremios más combativos que como siempre afectaron al público.

Sobre ese escenario de conflictividad, se anunció que las jubilaciones de abril se pagarán en dos tramos, debido a que el DNU que actualizó la fórmula jubilatoria se promulgó a fines de marzo y complicó la liquidación de los haberes.

La Anses depende operativamente del Ministerio de Capital Humano que conduce Sandra Pettovello. La ministra implacable con su decisión desde el comienzo  lleva adelante una ambiciosa agenda para promover nombramientos de personal de carrera en las estratégicas delegaciones que tiene el organismo en las provincias y no militantes. Pero en las últimas semanas comenzó a imponerse, desde el seno de la Casa Rosada, otro criterio. Las oficinas que tiene el organismo a lo largo y a lo ancho del país son una herramienta de pago político y de llegada directa al territorio invaluable para cualquier gobierno. Más aún para La Libertad Avanza, que es una fuerza nueva.

Quien se convirtió en un actor con capacidad de mover los hilos políticos en la estructura de la Anses es Eduardo “Lule” Menem, coinciden distintos colaboradores libertarios. El funcionario, que es mano derecha de Karina Milei en la secretaría General de la Presidencia y amigo de la hermana del jefe de Estado, comenzó a organizar los nombramientos en las delegaciones del organismo previsional, así como también en las oficinas que tiene el PAMI en todas las provincias del país.

Según se puede corroborar en lo manifestado por la oficina de la presidencia, el principal criterio para conformar el listado de personas a cesantear en la Anses tuvo que ver con aquellos empleados que ingresaron durante la gestión de Alberto Fernández, entre 2019 y 2023. En los últimos años, hubo UDAI que se crearon con motivaciones políticas (sobre todo en distintos puntos del conurbano) aunque también hubo casos de oficinas nuevas emplazadas en lugares con fuerte necesidad de atención, como el impenetrable chaqueño.

Según ATE, entre los cesanteados habría no solo personas nombradas con un criterio partidario en el gobierno anterior, sino también muchos cuadros que fueron desplazados durante la gestión de Mauricio Macri y reincorporados durante la era Fernández, por lo que se les computarían muchos años de antigüedad.

Los empleados de la Anses -que es un organismo descentralizado- tienen un convenio colectivo de trabajo propio, distinto al que rige por la Ley de Empleo Público. Es por eso que los cesanteados podrían reclamar indemnizaciones, a diferencia de los empleados con contratos transitorios de la administración pública central. Se espera que, por el accionar de ATE, la conflictividad en sus oficinas se extienda durante la semana próxima.