¿Vocación o simulación?

Tras la publicación en el Boletín Oficial de la aceptación de la renuncia de Abel Cornejo Castellanos, ahora devenido en político, como Ministro de Seguridad y Justicia de la provincia a partir del 1 de diciembre, el gobernador Gustavo Sáenz designó como reemplazante en ese puesto al Juez de Cámara Civil Marcelo Domínguez. Los grandes problemas que empezaban a acumularse para el polifacético y conflictivo abogado ministro anterior generó que visualizara un nuevo rumbo. De esta manera el ex Procurador comenzó meses atrás, a anunciar que dejaría el cargo para introducirse en la política, en carrera por la intendencia 2023, situación nada clara en la relación Sáenz- Bettina Romero y se concretó a partir del 1 de diciembre.
Ante ello, el reemplazo recayó nada menos que en el camarista civil Marcelo Domínguez, profesional de amplia trayectoria con 46 años en la justicia y con 70 años de edad. Este presentó su renuncia al ejecutivo como Juez y le fue aceptada y allí mismo se confirmó que asumiría el 12 de diciembre de 2022, en el nuevo cargo ejecutivo.
Tal como destacó el Gobernador, Domínguez dedicó su vida a la justicia y ahora tendrá un gran desafío de estar al frente del Ministerio de Seguridad y Justicia de la Provincia y la retribución surgió en forma inmediata “me siento con la fuerza, con las ganas y la energía de acompañar el proyecto del gobernador “, dijo.
Hasta allí lo protocolar, pero surge la pregunta obligada, porque deja la judicatura si ya está en condición de jubilarse, salvo que hubiera tenido pensado un amparo, por la edad establecida en la constitución nacional de 75 años. Entonces la aceptación de un cargo de esta naturaleza, implica tener un fuerte compromiso social y de bien común, y como lo dijo “..que la justicia esté cerca de ellas (las personas) y en seguridad que sientan que la policía además de protegerlas también es amigable. “Voy a brindar lo mejor de mí en pos de las responsabilidades institucionales que voy a asumir. Protegiendo al ciudadano y convencido de que todos somos iguales ante la ley”, aseguró.
Hasta ahí vemos que existe una vocación individual de ser partícipe en ese compromiso social, sin embargo deberíamos ver que habría más allá de esta decisión. Veamos. Domínguez, era un juez con criterio razonable que muchos abogados comenzaron a introducir sus amparos vía este juez, como así también en el tema de la transparencia de los sueldos de los jueces, en especial de la Corte, fue el único que publicó el recibo de su sueldo. Entonces ¿Por qué decide ser partícipe de un gobierno ejecutivo compartiendo su proyecto?
Mirando hacia arriba
Hace un poco más de una año atrás, se rumoreaba tres cargos vacantes en la Corte de Justicia provincial, la renuncia de Horario Aguilar, la jubilación de Guillermo Catalano y de Sandra Bonari. Esto se confirmó con la renuncia de Aguilar, cuyo reemplazante fue el compañero de colegio del gobernador Saénz, ex funcionario municipal en su periodo como intendente y posterior ex juez civil y comercial de 3ra. nominación, en el momento de su designación era Defensor General del Ministerio Público, José Gabriel Chiban. De esta manera Saénz comenzó su carrera de nombramiento para su espacio, situación que estaba limitada a los pocos nombramientos que pudo hacer cuando asumió el 10/12/19. Se encontraba acorralado con los integrantes nombrados por Romero y Urtubey, solo había podido confiar en una, Teresa Ovejero Cornejo –designada por Urtubey-, por tener un grado de parentesco. A mediados de 2020, decidió realizar una ampliación de integrantes de la Corte llevando a nueve. Así completó la Corte designando dos a través de la ampliación y cubriendo un cargo vacante. Ingresaron dos juezas mujeres, María Alejandra Gauffin y Adriana Rodríguez Faraldo de López Mirau, en reemplazo de Guillermo Posadas, junto a un tercer cortesano Horacio Aguilar proveniente del sector de Urtubey.
De esta manera de a poco el ejecutivo fue recuperando el espacio judicial más alto, quedandosé con cuatro integrantes concretos confiables. Ahora bien muchos, desconfían que Catalano pase a cuarteles de invierno, con su jubilación, lo que anunció hace un año fue para la tribuna, para no salir mal parado de su “corrida” como presidente, donde le pusieron una mujer. Por ello, el puesto de Sandra Bonari, que en principio si se retiraría por jubilación en unos 5 o 6 meses, es el puesto que por ahora genera expectativa.
Es aquí donde entra a jugar Marcelo Domínguez, y uno se pregunta ¿Cómo es posible que tras 46 años de ejercicio judicial decida abandonar el mismo para sumarse al proyecto Sáenz, incluso ganando menos?. Evidentemente hay un trasfondo, llegar a ser Cortesano y extender su edad jubilatoria, de esta manera Saénz alcanzaría lograr mayoría absoluta de confianza entre los Cortesanos, sin necesidad de depender del resto que obedecen a otros espacios.
Así el ministerio de Seguridad y Justicia, solo sirvió en estos tiempos, como simulación ser un trampolín para objetivos personales y en conjunto, Abel Cornejo lo utilizó para ingresar a la política en busca de una diputación, -la intendencia, es pretensión no llega- y Marcelo Domínguez, lograr terminar su carrera judicial como Cortesano mientras que Sáenz que se siente ganador en mayo/23, logra desprenderse de alguien .Cornejo- que solo le llevó problemas y también, en el corto tiempo con Domínguez en la Corte, tapar totalmente los espacios que hasta ahora lo presionan. (Severo Argentino Vandar).