
A partir de este lunes (16/3) el sistema universitario público volverá a quedar atravesado por un fuerte conflicto, cuando se ponga en marcha un paro nacional universitario impulsado por las federaciones docentes Conadu y Conadu Histórica. La protesta fue anunciada en dos etapas: una primera entre el 16 y el 21 de marzo y una segunda entre el 23 y el 30, como parte de un plan de lucha por recomposición salarial y mayor presupuesto.
La medida tendrá alcance en buena parte de las universidades públicas del país y también impactará en la Universidad Nacional de Salta (UNSa), donde distintos sectores ya empezaron a difundir la adhesión y a advertir sobre posibles suspensiones de actividades académicas. Varios medios y referentes universitarios en Salta ya informaron que el paro afectará el inicio normal de clases en algunas unidades académicas.
En paralelo, desde el sector no docente, la Asociación del Personal de la Universidad Nacional de Salta (APUNSa) confirmó que viene realizando charlas informativas en distintas dependencias para explicar el alcance del conflicto. La secretaria general Stella Mimesi sostuvo en Radio UNSa que esas reuniones están abiertas tanto a afiliados como a no afiliados y remarcó la importancia de informarse por canales oficiales.
En la Facultad de Humanidades también empezaron a circular avisos sobre la situación académica. Según se difundió, algunas materias podrían no arrancar con normalidad por la adhesión de docentes al paro nacional, mientras se esperan precisiones sobre las cátedras alcanzadas por la medida.
El eje central del reclamo pasa por la cuestión salarial. Conadu viene denunciando un deterioro sostenido del poder adquisitivo docente y en los últimos días resolvió profundizar el plan de lucha para todo el semestre. En ese marco, también se insiste con la aplicación efectiva de la Ley de Financiamiento Universitario N.º 27.795, señalada por los gremios como una herramienta clave para sostener el funcionamiento de las universidades nacionales. Con este escenario, en la UNSa se espera una semana atravesada por asambleas, reuniones informativas y actividad reducida en distintos sectores. Mientras tanto, los gremios universitarios aguardan una respuesta del Gobierno nacional frente a un conflicto que sigue escalando y que ya pone en tensión el comienzo del ciclo académico.