Del cambio a la libertad

Por Luis Gorritti

Mucho tiempo ha pasado desde que comenzamos nuestro emprendimiento comunicativo con la persona jurídica que denominamos CAMBIO SRL. Corría el año 2000 cuando los tiempos hacían ver la necesidad de un cambio en la realidad histórica de nuestro país, por lo que decidimos encarar con esta palabra nuestro emprendimiento y nuestra sociedad jurídica.

Sin embargo durante este periodo de tiempo la palabra “cambio” también fue utilizada por distintos actores sociales para llevar adelante sus propuestas que buscaban una transformación en la sociedad necesitada de nuevos aires.

Pero vemos que transcurrió, más de veinte años y lo que se pensaba con el cambio, que sería rápido considerando que es cíclico y continuo a través del tiempo, no se concretó de tal manera. Creíamos que el cambio que actúa en base al pasado, visto desde el presente, para un futuro modificable, era lo que vendría por la situación que vivíamos.

Era necesario en esos años reordenar, acomodar y remodelar el eje estructural por donde se conducía la política oficial.

Pero la evolución social y estructural continúa, y no se detiene en el tiempo y las transformaciones no llegaron, además al no acertar en los cambios que se realizan los ciclos invisibles de crecimiento comienzan a ser más complejos.

De esta manera los cambios que se realizan dejan de ser identificados como tales y a partir de allí, es necesario tener una nueva visión de pensamiento.

Y esa nueva visión ya no está en el cambio, sino en una nueva etapa evolutiva basada en la capacidad de los individuos sociales de actuar de una manera o de otra y de no actuar, siendo responsables de sus actos.

Es decir que hoy debemos poner nuestra mirada realista de la sociedad en el “todo”, tanto como un derecho como en el flagelo del fracaso del cambio. Y allí está la palabra “Libertad”, en esa visión superadora de la palabra “cambio”, como de su engranaje del fracaso la palabra “corrupción”.

En este periodo de tiempo transcurrido vimos que los cambios realizados en el Estado nunca funcionaron en forma sustentable, ni en forma lógica, al contrario lo poco realizado se volvió irregular e impredecible en su desarrollo, en especial en el aspecto económico al no poder superar el fantasma “inflacionario”.

Esto sumado a la corrupción, como elemento tipificante de todos los males, impacta en los problemas de producción, drogas, seguridad,  en toda la administración pública nacional, provincial y municipal que nos lleva a esta situación de crisis, que hoy ronda miramos de cerca el caos.

De esta manera, ya no podemos hablar de cambio, eso quedó en el tiempo, en el pasado, ya podemos evolucionar con él, se debe generar un rango mucho más complejo y abarcativo, incluso que lo contenga, por eso decimos que es la Libertad, que es la capacidad individual que nos permite decir todo, pero es difícil determinar el momento, pero ante el fracaso de la palabra cambio, ha llegado la oportunidad, y hay numerosos referentes ecléticos pragmáticos que ha decidido decir muchas libertades del arco social.

Por cierto, una política de libertad, nunca es completa dado que siempre estará el orden social y en ese orden habrá coerción, limitación, pero esto debe ser reducido al mínimo.

Así en ese aspecto superador ya no podemos hablar de cambio, esto quedó en el tiempo, la evolución se da con la contradicción libre o no libre-esclavo, por eso se debe trabajar para vencer a la corrupción, como elemento perturbador del sistema, que continuó y sigue evolucionando.

En definitiva, en este tipo de política de libertad, que se viene, las posibilidades individuales de oponer esa libertad individual a la participación eleccionaria generará un nuevo proceso de legislación y control de la administración, porque con el significado que la interpretemos y le demos, será la única forma en que tendremos la esperanza de una nueva civilización, que de hecho es un proceso de largo tiempo.