La deuda todavía persiste

La semana pasada el Senado dio el visto bueno para la creación a la región del norte grande en nuestro país. Esta región estará compuesta por 10 provincias, las cuales estarán habilitadas para firmar tratados entre ellas o con otros países, además de reclamar beneficios fiscales y tarifarios.
La ley fue sancionada por unanimidad, sin embargo parte del norte de Santa Fé reclaman incorporarse a esta región para tener los beneficios de esta zona con el argumento de que tienen características geográficas similares al norte argentino.
En cierta manera Salta viene sosteniendo el tema del Norte Grande desde el año 1983, con el regreso a la democracia, en el gobierno de Roberto Romero, y recién se suscribió el tratado en 1999 y en el 2004 se creó su estatuto entre los gobernadores de las provincias incluidas en un acta asamblea.
Todo ello basado en los art. 124 y 125 de la Constitución Nacional que permite la creación de regiones. La gran región del norte está incluida por dos zonas Noreste Argentino (NEA) y Noroeste Argentino (NOA). Así se incluyen las provincias de Catamarca, Chaco, Corrientes, Formosa, Jujuy, Misiones, Salta, La Rioja, Santiago del Estero y Tucumán.
Existe en el medio un norte santafecino que quieren formen parte de este norte grande. Sin embargo la idea de este Norte Grande no es simplemente, lo que se pensaba en el año 1983, la Argentina evolucionó y en especial Salta, los cambios así planteados de reclamar solo beneficios a través de leyes pendientes, a pesar que recién despertaron los legisladores norteños y se dan cuenta tras casi 49 años que tienen hoy en el Senado casi la mitad de legisladores.
Pero es demasiado tarde, para seguir pensando en cambio, cuando la ola ya no es esta palabra sino “Libertad”, y dentro de ella existen otras formas de encarar la situación de autonomía provincial y que no es de simple regionalización y realizar cambios a través de normas legales.
La firma de tratados bilaterales, inversiones pendientes, acuerdos con el exterior y la federalización de los subsidios por transporte, todo esto está incluido también en la libertad.
Pero la mirada y el pensamiento autonómico ya no viene por el cambio sino por otras nuevas formas de ver la realidad.
Ya no debe ser una lucha entre regiones del norte del centro y del sur, como se estaría planteando ahora, incluso con la pretensión de que se incorporen departamentos de la provincia de Santa Fe, como San Cristóbal, San Justo, San Javier, General Obligado, Vera y 9 de Julio, que son colindantes a Corrientes y Santiago del Estero.
Seguramente en diputados los santafecinos se harán sentir porque tienen más representantes que el norte. Hoy con lo que se está pidiendo el norte está debilitado y la deuda con esta zona aún persiste. Ya no se trata de cambios, sino de Libertad.