Estados Unidos refuerza los vínculos con India

Joe Biden recibió con todos los honores posibles a Narendra Modi, con la intención de fortalecer los vínculos estratégicos entre ambos países, dos de las democracias más grandes del mundo, a pesar de las crecientes preocupaciones en Washington sobre abusos contra los derechos humanos por parte del primer ministro de la India.
La visita, que marca una expansión de las alianzas en defensa y manufactura de semiconductores, también busca contrarrestar la creciente influencia de China en la región asiática. Biden, al comienzo de una reunión en el Despacho Oval, destacó que la alianza debería estar «basada en la democracia, los derechos humanos, la libertad y el Estado de derecho».
Fue una referencia muy velada a las denuncias de abusos contra las libertades civiles en India. Modi ha gobernado la mayor democracia del planeta durante nueve años, y se ha granjeado críticas por el retroceso en las libertades políticas, religiosas y de prensa en su país, sobre todo la limitación de derechos de los musulmanes. En la rueda de prensa conjunta, Modi negó la persecución de musulmanes en su país y dijo que «la democracia corre por las venas de India».
El punto más importante de la visita, que incluyó rueda de prensa conjunta, discurso en el Capitolio y cena de Estado, es el pacto para permitir a General Electric, empresa con sede en EE.UU., asociarse con Hindustan Aeronautics, con sede en India, para producir motores de aviones. Además, las estadounidenses Micron Technology y Applied Materials acordaron impulsar la industria de semiconductores en India, reforzando la cooperación económica entre los dos países.
Esta decisión forma parte de la estrategia estadounidense de reducir su dependencia de los semiconductores fabricados en China. En el frente espacial, India se unirá a los Acuerdos de Artemis, de las naciones que participan en los planes de exploración lunar de la NASA. En segundo plano quedaron las diferencias sobre la guerra de Rusia en Ucrania. Más estrecha es la cooperación para contener a China, un país con el que India tiene un largo conflicto fronterizo. En 2020 murieron 20 soldados indios y un número desconocido de soldados chinos tras un nuevo enfrentamiento.