Jura con polémica: gritos, insultos y polémicas en la jura de los nuevos diputados nacionales

La renovación de las 127 bancas en Diputados derivó en una sesión cargada de tensión, con exabruptos, “gestos indecorosos” y cánticos cruzados que dividen al Congreso y al país

Este miércoles, la Cámara de Diputados se convirtió en escenario de una jura atípica. Los 127 nuevos legisladores electos prestaron juramento ante una sesión cargada de tensión, con cruces verbales, insultos, gritos y un clima de abierta confrontación entre bloques

El contexto de la jura

La ceremonia —precedida por la presidencia del diputado de mayor edad, Gerardo Cipolini— marcó el recambio en la Cámara Baja. Con el bloque La Libertad Avanza consolidado como primera minoría, el ambiente reflejó un Congreso profundamente dividido.

Lo que debía ser un trámite institucional —la asunción de los nuevos parlamentarios— derivó en una jornada de “gritos, insultos y chicanas” entre oficialismo y oposición.

Momentos que encendieron la polémica

En plena ceremonia, micrófonos abiertos captaron comentarios sexistas de parte de autoridades del recinto hacia diputadas que recién juraban. Las expresiones generaron repudio inmediato.

Al prestar juramento, algunos legisladores de sectores de izquierda lanzaron consignas políticas y declaraciones polémicas, como acusaciones al Gobierno y pedidos de libertad para ciertas figuras, lo que generó fuertes reacciones desde los bloques oficialistas.

En un contexto de escasa tolerancia, los cánticos cruzados y los gestos de confrontación marcaron una sesión que muchos observadores describieron como “una parodia de lo que debería ser un acto solemne”.

Un Congreso dividido desde el inicio

La ceremonia dejó en evidencia las profundas divisiones internas. Lo que debería haber sido un acto de renovación institucional quedó marcado por enfrentamientos simbólicos y gestos de rechazo mutuo.

Para muchos sectores de la sociedad, la imagen del Congreso terminó empañada: lo que debía simbolizar democracia y continuidad se convirtió en un reflejo de la polarización que atraviesa la Argentina.