
A pesar de los tres encuentros que mantuvieron Javier y Karina Milei en París con los gobernadores, en la Casa Rosada planean generar sin demoras nuevas reuniones de cara al debate legislativo por la reforma política. Aún no hay definiciones, pero ya palpitan una sesión. Y sopesan variables para decidir cuál sería el momento oportuno y el modo adecuado de ir a la batalla en el recinto frente a un octubre que se perfila agitado, plagado de manifestaciones opositoras. Con el agravante de que el oficialismo trabaja a contrarreloj, en la antesala de la inminente visita del Papa
Antes y durante el período comprendido entre el 8 y el 11 de noviembre el Gobierno no tendrá margen para fallar, y buscará concentrar toda la atención en la visita papal. El debate por la PASO tiene que ocurrir antes, calculan en LLA. O, en caso contrario, postergarse, lo cual generaría un clima de apuro más acuciante.
Además, el mes que se inicia estará particularmente plagado de eventos y manifestaciones, y no les será fácil elegir una fecha para sesionar. El 14 Milei viaja a Estados Unidos para participar de un evento de derecha en la Heritage Foundation. El 15, el debate en Diputados coincidirá con la marcha federal universitaria. El 17, Día de la Lealtad, saldrá a la calle el peronismo. Y antes, la CGT planea una marcha “en defensa de la industria” para el 8.
Mientras buscan una respuesta unívoca, en todos los espacios intra libertarios advierten que sólo definirá Karina Milei, asesorada por los Menem.