Mientras buscan crecimiento minero, las empresas colaterales se funden. “No todo es color de rosa”.

Es triste observar como mientras en nuestra provincia se trata de incentivar el tema minero a nivel mundial, vemos que no todo lo que brilla es “litio”, y “no todo es color de rosa”, como piensan desde el oficialismo

Es que en el marco de la Argentina Week Paris, donde nuestra provincia en el tema minero es la coqueta de la representación, el gobernador se reunió este viernes con altos directivos de la multinacional Rio Tinto Lithium.

En el encuentro se dialogó sobre el avance de la construcción del proyecto Rincón, que prevé alcanzar una capacidad de producción anual de 50.000 toneladas de carbonato de litio grado batería mediante dos trenes de producción de 25.000 toneladas cada uno, estimando el inicio del primero para el año 2028.

Un proyecto interesante para la provincia que busca lograr grandes operaciones en la escala comercial mundial de litio de esta empresa.

De esta manera el mandatario local Sáenz no dejó de destacar que este proyecto representa una de las mayores inversiones del país en proyectos de litio. Subrayó además que Salta lidera el camino de la minería sustentable en la Argentina: “En el eje minero, Salta se ha consolidado como la plaza más atractiva de la región. En materia de litio, somos la provincia con el mayor número de minas habilitadas y estamos al frente de la transición energética global. Pero este crecimiento no es a cualquier precio: la licencia social constituye un eje irrenunciable de nuestra gestión, junto con la preservación del ambiente y la generación de oportunidades para los salteños”.

De verdad, en los hechos de una Salta Confederativa se remarcó el impacto que estos proyectos pueden generar en la economía provincial y señaló: “Para nosotros, la minería es una herramienta concreta de desarrollo. Queremos que cada inversión se traduzca en empleo, crecimiento de proveedores locales, infraestructura y nuevas oportunidades para los salteños”.

Ahora bien en este marco, todo indicaría que nuestra provincia en el esquema nacional es una provincia de las denominadas viables, que si bien se encuentra endeudada con deuda pública con la nación por el pago de deuda externa e interna, esta posibilidad de cancelación está a través del Régimen de compensación de obligaciones recíprocas. En consecuencia será luego una provincia totalmente libre, que demostrará su viabilidad.

Así estos recursos mineros son el punto de partida del verdadero crecimiento de nuestra provincia como una Salta Confedserativa. Sin embargo no todo lo que brilla es “litio”, como decíamos al principio, es que mientras se muestra en vidriera las grandes inversiones y las posibilidades para invertir en la provincia la creencia de que “queremos que cada inversión se traduzca en empleo, crecimiento de proveedores locales, infraestructura y nuevas oportunidades para los salteños”, es solo una quimera, porque en la realidad es muy difícil de alcanzar.

Las empresas colaterales

Pero no sólo es conseguir las inversiones que traigan las grandes empresas, sino el problema es como vienen, son golondrinas “vienen y se van” en la medida de que apenas sientan el olor de desajustes financieros y económicos. Por lo tanto, no pueden radicarse en el lugar con bienes patrimoniales.

Es por eso, que las sociedades por ellos constituidas en el país o en Salta, son con un capital irrisorio simplemente para justificar el aspecto legal. Así se hace a través de una SAU (sociedad anónima unipersonal) o una SASU (sociedad por acciones simplificadas unipersonal), para que todas las actividades necesarias para el desarrollo minero en su base operativa, no la realicen ellos, sino por terceras empresas en un sistema denominado tercerización.

Esta tercerización tareas que deberían ser hecha por la propia empresa, por el lugar donde se desarrolla en sus propios predios, con ordenes impartidas por ellos en cantidad de personal, cuanto se necesitan, cuanto se dan de baja etc., forma parte de la misma actividad minera, sin embargo estas actividades las derivan a otras empresas que dicen son locales, como la hotelería, el catering y limpieza.

Es aquí donde el sistema se pudre, las grandes empresas hacen honor a su capital y están vacías ante cualquier problema local, y si estos impacta en ellas, deciden de un día para el otro “volar”. No hay responsabilidad de nada y teóricamente no deben nada. Se fueron, dejando el tendal a las empresas colaterales que serán las encargadas de responder por el personal y pagar los impuestos.  

Esto es lo que está pasando en la actualidad, mientras se anuncia una llegada de inversiones, las empresas muchas ya existentes, comienzan a fracasar en algunos de sus proyectos y cerrarlos lo que genera un problema de despidos de personal para las empresas colaterales contratistas. Todo esto sumado a la falta de aumento en los contratos por una supuesta inexistencia inflacionaria, lleva a que las empresas colaterales comiencen a presentarse en concurso preventivo, que de hecho impacta en los trabajadores originarios y locales.

Pero no queda allí, aquí es donde aparecen los inescrupulosos, donde si bien se hace aparecer que son empresas locales las colaterales, en realidad los aprovechadores malandras se asocian con empresas de fuera de la provincia con gran respaldo económico, hacen aparecer como locales y perjudican a las existentes, como a la recaudación provincial y en su caso municipal, por el dinero que se va.

Es por ello que, si bien el tema minero es interesante y puede permitir el desarrollo del municipio de la Puna y por ende de la provincia, se debe estar atento y ver en un análisis concreto las responsabilidades de todos los elementos del sistema minero que queremos para una Salta Confederal.