Por Luis Gorritti

Maquiavelo en su libro Discursos sobre la primera década de Tito Livio, nos deja una obra crítica de los métodos de gobierno y administración, donde compara la Italia de su época con las de los romanos, allí los acusa de no tomar en cuenta el pasado para aprender y evitar cometer errores, y principalmente señala a la iglesia de mantener al país dividido.
En este libro, en una parte da consejos para quienes buscan no solo derribar una república sino sobre todo para quienes quieren establecerla, así junto al “El Príncipe”, nos brinda una obra maestra de lo que hoy ocurre en nuestra realidad. En la actualidad la culpa ya no es de la Iglesia en sí, sino de los políticos que llegaron al poder y corrompieron toda su estructura. Así, en el libro “Discursos…”, nos habla de cuatro tipos de sociedad una ideal sin corrupción, donde el Poder y la sociedad marchan felices en el bien común, una segunda donde la corrupción del Estado existe pero mantiene contenta a la sociedad porque les da bienestar mientras ellos son corruptos, una tercera donde el Estado es corrupto y no brinda bienestar, lo que genera un gran descontento en ella, y una cuarta donde la corrupción del Estado lleva a una corrupción en la sociedad. Luego uno se pregunta ¿En qué tipo de sociedad nos encontramos en la actualidad?,
Por cierto ni en la primera, ni en la segunda, bien podríamos decir en la tercera o cuarta. Evidentemente en la tercera, vemos que desde hace mucho tiempo observamos que los administradores del Estado se llevan todo sin dejar beneficios a la sociedad, que se protesta por ello a lo largo y ancho del país, sin resultado alguno.
Por ello, hoy pareciera que transcurrimos por el cuarto tipo de sociedad, donde El Estado corrupto, ha generado que la sociedad en su propia defensa de su nivel de vida se vuelva corrupta. Porqué decimos esto, porque vemos que cada día, en cada sector de la sociedad, comienzan a cubrirse para no perder su calidad de vida o poder sobrevivir.
Así los médicos, cobran plus adicional por su atención sin interesar las obras sociales existentes, en la mayoría de los casos no dan facturas, los valores son personales $ 1.000, $ 2.000, $ 3.000 a ojo de buen cubero. Los abogados, y contadores con sus honorarios mínimos, los primeros prendidos de los ajustes de los salarios de los jueces, los segundos aumentan apresurados para no quedarse atrás, esto pasa con todas las profesiones.
En los oficios, igual, vemos como plomeros, carpinteros, gasistas, albañiles etc. por sus trabajos de hora, están por las nubes todo esto obliga en un efecto dominó a que todos los sectores de servicios comiencen a reajustar sus precios. Los empresarios sienten que puede haber un sistema de “precios cuidados”, “precios justos”, etc. inmediatamente reajustan sus precios para acomodarse a las nuevas medidas “por si acaso”. Todo el sistema llega de esta manera a una situación de cuello de botella donde todos se cubren de la inflación que los golpea duro, menos los que viven de su sueldo. La pregunta obligada como salir de ello, ¿Se puede?.
Maquiavelo dice que es casi imposible, en esta situación, sin embargo nosotros creemos que si es posible, solo con la participación de gente honesta y con convicción de espíritu y conciencia, solo así podremos intentar volver en el largo plazo al primer tipo de sociedad, donde todos seamos felices. ¿Utopía?, No, realidad, ha llegado la hora de limpiar, caso contrario, junto con el problema del medio ambiente, sólo nos queda la destrucción global.