Nos devoran

Cuando hay crisis, entendida como situaciones complicadas o que existe escasez de bienes y servicios, los salteños que conocemos bien este entorno por la realidad que vivimos, lejos del puerto y rememorando la lucha de nuestros antepasados por lograr igualdad y equidad con aquellos, vemos que los ciudadanos del interior siempre pierden.
Como contrapartida están aquellos que en las crisis siempre ganan. Esto ocurre con el uso de las tarjetas de crédito y las tasas de interés que cobran las empresas, por saldos. A partir de junio aumenta la tasa de interés de refinanciación.
Tal es el caso de las tarjetas de créditos, que serán ganadores, ya que a partir de este mes de julio por el nuevo aumento de las tasas de interés de refinanciación -en junio-, que determinó el Banco Central para la deudas de las tarjetas de crédito (53% nominal anual), para las personas que no alcanzan a cancelar el resumen o pagan los importes mínimos o simplemente quieren financiarla, impactarán en el uso de las tarjetas de crédito, y por cierto las tarjetas siguen ganando. Así financiarse con tarjetas, será de terror.
La medida dictada por el Banco Central de la República Argentina (BCRA) mediante comunicación “A” 7512/2022, aumentando la tasa de interés en dos puntos llevó de 51% a 53%, para controlar el aumento del dólar impacta directamente en el bolsillo de las familias y en las PyMes y se aplicará para créditos inferiores a los $ 200.000.
El uso del cartón
En general las familias hoy en día recurren al “cartón”, para poder financiarse y adquirir bienes de primera necesidad, cuando los sueldos son bajos y se necesita diferir para más adelantes ciertos valores. Luego, por lo general abonan el mínimo financiando el resto de la tarjeta.
En estos casos, desde ahora, los intereses por el uso de las tarjetas de créditos se irán por las nubes. Por cierto las empresas tarjeteras aumentarán sus costos operativos, el envío de los resúmenes, los seguros de vida, las comisiones lo que de hecho redunda en el aumento del costo tarjetero, y según los especialistas el costo financiero total superará el 80% llegando a un 82% anual (Se debe incluir IVA, Seguro y otros gastos).
Por otra parte, esta tasa de refinanciación está controlada y limitada por el gobierno nacional, que puso un límite del 53% hasta los $ 200.000, sin embargo la tasa de los préstamos personales ronda en un 60%, que sumado los costos financieros posteriores alcanzaría un poco más del 105% anual.
Por lo tanto no pagar en término o pagar el mínimo conlleva a ser sorprendido por las altas tasas de interés que se tiene que pagar, pero resulta más barato que un préstamo personal bancario, luego le conviene refinanciar la tarjeta en lugar de pedir un préstamo personal para no caer en tener que pagar el mínimo de la tarjeta.
De todas maneras se debe advertir de no tarjetear de más, ser cuidadoso al utilizarlas y en su caso tratar de evitar su uso.
Recordemos que desde que el Gobierno de Macri quiso poner un precio de contado y un precio a crédito, solo logró que las empresas no financien y se pague de contado o en una cuota, de esta manera pasaron al olvido 6, 12 o 18 cuotas sin intereses, salvo promociones.
De querer estas cuotas deben pagarse con intereses. Ahora el financiamiento en estas cuotas estará por las nubes y llevará en muchos casos a no poder hacer frente el pago de las tarjetas.
Esto lo corroboró el Tiempo en una recorrida por las casa de electrodomésticos, Super Libertad, Frávega y Carrefur ofrecen un pago sin interés con tarjeta, si es en más cuotas son con interés, salvo promociones especiales de los bancos.
Así la política económica no da en la tecla y el escenario es bueno para unos pocos, en especial los financistas, que se aprovechan de la clase media, los empujan a ser pobres y a los pobres a ser indigentes, por las altas tasas de interés, y a las PyMes las ahogan y las obligan a cerrar.
La riqueza cada día, con esta política económica, se concentra en unos pocos, mientras que la mayoría lucha por poder llegar a fin de mes. Por eso, se deberá tener cuidado con el uso de la tarjeta, si no queremos en el corto plazo tener grandes problemas financieros y recurrir a los juzgados de concursos y quiebras.