
Grupo México confirmó que no participará en la licitación para la privatización del sistema ferroviario de cargas argentino, una decisión que representa una baja significativa entre los potenciales interesados en el proceso impulsado por el Gobierno nacional y el gobierno ya analiza suspender la licitación.
La compañía, uno de los principales operadores ferroviarios de México, había manifestado su interés en desarrollar un programa de inversiones de hasta US$3.000 millones para modernizar la infraestructura y ampliar la capacidad de transporte. Sin embargo, según la información difundida, decidió retirarse debido a diferencias con las condiciones establecidas en los pliegos licitatorios.
El proceso comprende las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza, que integran una red de aproximadamente 7.594 kilómetros distribuida en 16 provincias argentinas. La recepción de ofertas está prevista para el 11 de noviembre y el esquema contempla concesiones por un plazo de 50 años.
El impacto para la minería del NOA
La definición adquiere especial importancia para Salta y las provincias del Noroeste argentino, donde la recuperación del transporte ferroviario constituye una necesidad para acompañar el crecimiento de la actividad minera.
Uno de los corredores estratégicos es el ramal C14, que conecta la región de la Puna salteña con el Paso de Socompa, en la frontera con Chile. Su recuperación permitiría desarrollar una alternativa logística para los proyectos de litio y otros emprendimientos mineros de alta montaña, aunque el volumen potencial de cargas dependerá de la concreción y expansión de esas inversiones.
La falta de una alternativa ferroviaria competitiva incrementa los costos logísticos y concentra el movimiento de cargas en rutas que presentan un marcado deterioro.
En este contexto, la privatización del Belgrano Cargas genera expectativas sobre la posibilidad de recuperar infraestructura, renovar vías y material rodante, y mejorar la conexión de los centros productivos con los mercados nacionales y los puertos.
Sin embargo, el retiro de Grupo México vuelve a poner el foco sobre la capacidad del proceso licitatorio para atraer operadores dispuestos a asumir las inversiones necesarias.
La recepción de ofertas del 11 de noviembre será una instancia decisiva para conocer qué empresas mantienen su interés y cuáles son las posibilidades concretas de avanzar en la modernización ferroviaria. Para el sector minero y productivo del NOA, uno de los principales interrogantes será si el futuro esquema de concesiones contempla inversiones efectivas en los ramales que conectan la región con los corredores logísticos nacionales e internacionales.