
La pasividad existente en el Estado, no es nada raro en las actividades de narco tráfico que se desarrollan en toda la provincia desde hace bastante tiempo donde se encuentran involucrados diversos funcionarios del gobierno en especial de las fuerzas de seguridad.
En ese tiempo, se decía que Salta era una zona de tránsito, sin embargo, ello fue evolucionando y hoy además de ser una zona de tránsito es de consumo, donde las “cocinas” funcionan a pleno en distintos puntos de la ciudad.
La mercadería llega a través de medios terrestre como aéreos, a nuestra provincia y desde allí se distribuyen a distintos puntos del país.
Controlar estas actividades llevan a que las actividades narcos se profundicen y solo sean detectados los “perejiles”, sin poner en riesgo niveles de mayores ingresos.
Pero los tiempos van cambiando y en la actualidad, existe una gran cantidad de personas honestas que buscan poner un punto de partida para detener el avance mortal del consumo de drogas para nuestra ciudadanía en especial, la juventud y los niños.
En ese marco, la detención de dos policías y un tercero, no aprendido todavía, que se trasladaban en un vehículo policial oficial con 420 kilos de cocaína, tuvo una gran repercusión en la opinión publica dado que no es el primer operativo narco encontrado en estos vehículos. Además, no solo son de los funcionarios provinciales sino también lo están los federales que fueron detenidos en su oportunidad.
Por ello, el ministro de Seguridad Marcelo Dominguez quedó en la mira, dado que como responsable de la institución, meses anteriores defendía a ultranza a sus dirigidos, había manifestado “No hay bandas narcos en Salta”, quizás para despegarse de lo que ocurre en Rosario de Santa Fe. Sin embargo, las actividades ilícitas siempre están presentes y en este caso comienza a socavar los cimientos de la institución, y quedó mal parado por sus dichos.
Los hechos que se vienen produciendo sobre las actividades ilegales de tráfico de drogas, en el norte de la provincia, como este que ha ocurrido en esta oportunidad con la detección de 420 kilos de cocaína dentro de un vehículo policial disparan fuertemente los rumores de alejamiento del ministro de Seguridad.
El ministro tras casi un año y medio de haber asumido no encuentra manera de dar soluciones a las diversas situaciones que a diario se presentan a lo largo y ancho de la provincia, como la distribución al menudeo en los barrios de la ciudad, los ajustes de cuenta entre bandas mafiosas traducidos en autos incendiados, muertos al costado de rutas, etc.
De esta manera, los rumores por la renuncia del ministro, ya está en circulación, y es hora que exista una nueva política de control del narco tráfico en nuestra provincia.