La gran oportunidad salteña

Escribíamos en la editorial anterior que eran tiempo de avanzar y no de quedarse estancados por las políticas nacionales. Milei y Cía. no mirará el interior, está abocado a una economía macroeconómica y no a la microeconomía, que es la que en la realidad genera el crecimiento individual de cada provincia.

Así cada día el “No hay plata”, hace carne en los presupuestos provinciales y los gobernadores solo se vuelven quejosos y no atinan a dar respuestas concretas, al ataque ceñido a las finanzas públicas.

La Nación ha restringido gran parte de los recursos que giraba a través de los ATN (Ayuda del Tesoro Nacional), ha suspendido el envío de fondos para gran parte de la obra pública financiada por ella, ha suspendido fondos nacionales para los docentes, porque corresponde solventar a la provincia, ha reducido gastos de personal de entidades nacionales etc. etc. y mientras esto ocurre a nivel nacional a fin de obtener y mantener sus recursos, a nivel provincial no existe una respuesta afín coherente.

Por suerte, la provincia, logró resguardar en cierta manera un “colchón”, en base a los ingresos mayores a los esperados que remitió el kirchnerismo, vía emisión monetaria, para las elecciones nacionales queriendo mantenerse en el poder, pero a contrapartida obtuvo un préstamo de 40 millones de dolares que debemos pagar en el futuro, así piensa seguir manteniendo el colchón.

Pero esos excedentes no perduran en el tiempo, muy pronto comenzará a sentirse en los presupuestos, provincial y municipal. Es por ello la gran preocupación del oficialismo provincial de acompañar a los libertarios y no quedarse afuera. Esta política provincial, de acompañamiento, del gobierno salteño a través de Saénz, no es nueva la viene aplicando desde la época del Kirchnerismo, luego con el macrismo y ahora con MIlei.

Sin embargo los tiempos se acortan, a nivel nacional no le interesa el interior, ni siquiera que se sancione la ley 2da. Ley ómnibus, ni se concrete el Pacto de Mayo, Milei gobernará con lo que tiene, con lo que puede. En ese marco seguirá apretando a las provincias y les restringirá todos los fondos nacionales que pueda, simplemente porque ellos, la Nación, los necesitan para equilibrar sus variables.

Así tratarán de mantener y/o aumentar los impuestos no coparticipables, como el impuesto País, las retenciones del agro, impuesto al cheque entre otros, que le permitirá hacer caja y manejar las variables macroeconómicas.

 De esta manera, no les queda otra a las provincias que mirar hacia adentro de ellas, pero no con una mirada “federal”, que hasta la fecha fracasó, sino con una mirada “confederal” como lo establece la Constitución Nacional en su artículo 35, y como fue la Argentina desde 1852 a 1860.

De esta manera de nada sirve, “llorar sobre la leche derramada”, pretendiendo seguir recibiendo importes que dependen de la Nación, a través de los famosos ATN (Ayuda del Tesoro Nacional), que son discrecionales y se entregan a quienes se encuentren alineados con ellos, como ocurrió con el kirchnerismo, especialmente la provincia de Santiago del Estero.

La gran oportunidad que tiene Salta, es justamente eso, la idea de autonomía provincial, la idea liberal del primer economista argentino Juan Manuel Belgrano que siempre se interesó por “el dejen hacer, dejen pasar el mundo va solo”, pero con un fuerte rasgo mercantilista de participación del Estado. Este pensamiento no se encuentra desactualizado al contrario permanece latente más que nunca, eso sí se debe agregar un aspecto eclético para que todos los sectores brinden soluciones concretas.

Así la idea del Pacto de Güemes, no es mala, aunque ya fracasó la primera que se llamó hace dos años, luego, solo en la medida que los objetivos sean distintos a los pregonados, será viable. No se puede convocar simplemente diciendo que se deben defender los intereses de los salteños y luchar por lo que nos corresponde, que se debe defender el federalismo para que nos devuelva lo que el Gobierno nacional nos ha quitado. Que nadie puede estar en desacuerdo que se sigan negando fondos para obras públicas, para producción, que se restituya el fondo compensador del transporte, el incentivo docente, las obras como el aeropuerto, el hospital San Bernardo, la ciudad Judicial, la Terminal de Güemes, la planta depuradora de Cafayate y otras cuestiones prioritarias, en definitiva un llanterío que solo queda para el “muro de los lamentos”.

Sabemos que los recursos en estos temas son de la Nación, y ella misma busca hacer “caja”, por lo tanto “No hay plata”, luego la pregunta obligada es ¿Seguimos llorando para que nos manden recursos? o nos preguntamos ¿Cómo salimos de esta situación?.

Quizás tengamos que realizar una combinación de las dos preguntas, seguir llorando, pero, ¿qué ofrecemos al mismo tiempo para crecer y sustentarnos?

Y es aquí donde debemos enfocarnos, en lo interno, así desde un punto de vista ideológico, debemos marchar en el eclecticismo, una casa  no se construye con una sola mano –o se tarda mucho-, se construye con las dos manos, y en ese andar el nuevo Pacto de Güemes es bueno.

Pero antes hay que definir diferentes situaciones de fondo, hoy ya no queremos ser federales, sino que viramos a ser “confederados”, de esta manera nuestra autonomía y soberanía, genera una nueva situación estructural territorial de desarrollo y la formación legal de nuestros códigos de fondos recuperando las facultades delegadas en la Nación. Cada rama estructural, territorio, población, cultura, producción jurídico etc. deberá generar su propio estudio.  

Sin perjuicio de ello en forma concomitante debemos ir pensando ¿Cómo encaramos la reducción del gasto público para tener un equilibrio con nuestros recursos?, El elefante blanco es muy grande en Salta, luego sí o sí se debe reducirse, eliminando empresas estatales por ejemplo (SAETA -REMSA – TELEFERICO SAN BERNARDO – CENTRO DE CONVENCIONES – entre otras).  ¿Cómo encaramos una reforma tributaria provincial? Unificar impuestos, reducir impuestos o aumentar transitoriamente algunos impuestos. ¿Cómo encaramos la actividad productiva en nuestra provincia? Vamos por actividades competitivas o vamos por actividades comparativas. Estas son algunas de las cosas que para generar posibilidades con el Pacto de Güemes deben tenerse en cuenta, caso contrario dicho “Pacto” se quedará en el llanto y los salteños tendremos un nuevo fracaso. (Luis Gorritti)