Una respuesta de “altura” 

La rebelión de los Coyas 

Como siempre, desde el sur, en especial algunos periodistas, por ciertos pautados o ensobrados, de medios de comunicación quieren marcar el camino al país, dicen ciertas estupideces que duelen y calan en lo más profundo en los sentimientos de las personas.

En este caso, el “gordo” Jorge Lanata, que siempre se caracterizó de querer tener un ranking televisivo que le diera y lo mantenga como un periodista serio en su profesión, se fue de boca. Lanata siempre desde el sur cuestionó algunas cosas en nuestra provincia como las actuaciones que tuvo Juan Manuel Urtubey en la inauguración de obras gasíferas en el norte salteño, por cierto todo sabemos fue un fraude del joven ex gobernador.

Sin embargo desde hace un tiempo atrás Lanata viene cometiendo algunos furcios, que lo dejan mal parado. A lo ocurrido hace unas semanas atrás con el tema de Wanda Nara, que tuvo repercusión negativa de diversos sectores, ahora se le ocurrió despotricar contra una localidad salteña San Antonio de los Cobres que se encuentra en “la loma del orto” y en contra de sus habitantes los “coyas”, por haber votado en las elecciones de las PASO por Milei en un 63% del padrón.

Quizás subestimó, como siempre se hace desde el sur, a los habitantes del norte en esta Argentina tan compleja, donde la gente originaria de estos lares, nada tienen que ver con la del sur, en su cultura, educación, sociedad etc.

Esto desde el origen es así, con solo conocer como fue la colonización de nuestro país nos damos cuenta, los adelantados que vinieron del norte eran totalmente diferentes a las corrientes colonizadoras que llegaron por el puerto de Buenos Aires. Así el despiadado y ambicioso Hernando de Lerma, -así murió, tirado como un perro- por el norte era totalmente distinto a Juan de Garay que fue un hidalgo explorador y conquistador que llegó por el sur. Así en origen nos formamos distintos, a lo largo del tiempo.

Sin embargo, en la actualidad desde el sur pretenden muchos en ser superiores a nuestras comunidades, y durante un largo tiempo lograron someterlos, quizás el último sometimiento durísimo a la gente de los Andes, fue el cierre de la mina “La casualidad”, una mina de azufre, que en los próximos años dará mucho que hablar como el litio.

Pero hoy, nuevamente este periodista saltó a la palestra con su soberbia e insultos a esta gente de nuestra provincia, por haber votado a Milei, manifestando que no conocen de política, ni leen diarios, que no conocen nada estos “coyas”, dirigiéndose de una manera totalmente despectiva y discriminatoria. Pero esta arenga xenofóbica e incalificable solo logró tener una respuesta durísima y respetuosa de un joven trabajador de la puna salteña, que dejó sentado que no solo sabe de respeto y tratándolo de “señor”, le hizo ver que conoce también de la actualidad política argentina, indicándole la diferencia entre trabajar en un escritorio de 4 x 2 con aire acondicionado y trabajar con la pala y pico en la minería.

Le indicó además, que es un “pautado” y que la casta tanto provincial, municipal y nacional debe irse, indicando que ya no son los de antes y se levantan. De esta manera queda claro, como ocurrió en Jujuy hace un mes atrás con las comunidades originarias de esa zona contra Morales, que la “rebelión de las masas” de aquel recordado libro de Ortega y Gaset, hoy lo parafraseamos con mucho respeto y cuidado con la “Rebelión de los coyas”, ya que estos individuos que preexistían ahora son  muchedumbres, que comienzan a visualizarse y de ella surgen clases de personas, generando una minoría selecta, en contra del grupo de personas de elite que están corrompidos mientras ellos surgen como dice Ortega y Gaset como “almas egregiamente disciplinadas”.