
Las diferencias del fervor de las elecciones quedaron atrás y el papa Francisco y Javier Milei sepultaron sus asperezas este domingo durante el oficio de la canonización de Mama Antula, la primera santa argentina de la rama jesuítica y hoy lunes lo confirmaron.
A partir de allí el nuevo encuentro en privado fue hoy a las 9 de la mañana (hora italiana). Como siempre no estuvo ausente los boopers, en este caso Karina Milei fue anunciada por la locución oficial del Vaticano como “esposa” de Milei
En ese marco, la cita bíblica para esta ocasión, fue la homilía del día domingo, la cura de leprosos, que por cierto alude a los marginados y vulnerables de la sociedad, de no dejarlos afuera.
Así el Papa sostuvo “No pensemos que son solo cosas del pasado. ¡Cuántas personas que sufren encontramos en las aceras de nuestras ciudades! ¡Y cuántos miedos, prejuicios e incoherencias, aun entre los que creen y se profesan cristianos, contribuyen a herirlas aún más! También en nuestro tiempo hay tanta marginación, hay barreras que derribar, lepras que sanar”.
Agregó “En estos casos tengamos cuidado, porque el diagnóstico es claro: se trata de lepra del alma; una enfermedad que nos hace insensibles al amor, a la compasión, que nos destruye por medio de las gangrenas del egoísmo, del prejuicio, de la indiferencia y de la intolerancia clarificando una postura doctrinaria de la iglesia.
Tras la reunión privada el papa Francisco presentó sus saludos a la delegación argentina integrada por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; la canciller Diana Mondino; el ministro del Interior, Guillermo Francos; la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello; el anunciado secretario de Culto, Francisco Sánchez; y el rabino designado embajador en Israel, Axel Wahnish.

Intercambio de presentes
Como es protocolar, se produjo, seguidamente el proverbial intercambio de presentes, Milei le obsequió al Papa una carpeta con la copia de la carta manuscrita del canciller José María Gutiérrez a Juan Bautista Alberdi acreditándolo como representante en Europa, de mayo de 1854; un cuadro con la postal conmemorativa de la flamante santa Mama Antula que el Correo Argentino distribuyó en agosto de 2017 ocasión de su beatificación, alfajores de dulce de leche y galletitas de limón.
Por su parte, el papa Francisco, le retribuyó con una medalla de bronce inspirada en el baldaquino De San Pedro, una colección de sus escritos con encuadernación en cuero rojo y detalles dorados, entre ellos las encíclicas Laudato si’ y Fratelli Tutti, y una copia del mensaje para la Jornada Mundial de la Paz de este año, centrado en la Inteligencia Artificial.
Otro de los temas que se encontraba en agenda es el relacionado a la posibilidad de venir a la Argentina este año. Aquí el sumo pontífice respondió que ese punto constituye «una hipótesis» para el segundo semestre del año.
Posterior a la reunión con el sumo pontífice, el Presidente se reunión con el secretario de Estado del Vaticano, el cardenal italiano Pietro Parolin. Llegando uno 10 minutos tarde dado que se bajó del auto en el que se dirigía para sacarse fotos con peregrinos argentinos que lo esperaban frente a la embajada argentina en la Via della Conciliazione romana.
Buenas apreciaciones
Milei sacó conclusiones personales respecto de que el Papa Francisco apoya su programa económico luego de la reunión que mantuvieron en privado. De esta manera Milei profundizará la poda de fondos nacionales que llegan a las provincias a través de los ATN (distribución discrecional). Por cierto esta apreciación no es compartida por la oposición, pero está latente de que si el Papa avaló su programa entonces es bueno, justo y necesario.